El funeral se celebró en el patio a las 12 del mediodía y asistieron todos los alumnos del Colegio Voramar de Can Picafort. Foto: SEBASTIÀ AMENGUAL.

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Los casi 400 alumnos del colegio Voramar de Can Picafort, donde asistía a clase el pequeño Francisco Miguel, dieron el último adiós ayer a su amigo con la celebración de una misa a la que asistieron, además, la madre, la hermana y varios familiares del niño fallecido. También estaban presentes los profesores y el personal no docente del centro escolar, la delegada de Cultura del Ajuntament de Santa Margalida, Francesca Bonnín , y varios centenares de padres y madres de los alumnos del colegio.

La celebración de la misa se llevó a cabo en el patio de la escuela a las 12 del mediodía, y empezó con el canto de «Escolta-ho en el vent».
Los escolares que iban a clase con Francisco Miguel, de tan sólo cuatro años, no entendían el por qué de aquel acto. Algunos decían que Francisco Miguel se había ido de viaje. Los más mayores, especialmente los compañeros del niño atacado el septiembre pasado, que no asistió al acto, sí sabían qué estaba sucediendo. Los profesores comentaban que durante toda la semana muchos alumnos habían cambiado su comportamiento.

Al terminar el funeral, la familia de Francisco Miguel recibió el pésame de los asistentes, mientras se cantaba «La vall del riu vermell», que empieza diciendo: «Nunca olvidaremos tu sonrisa».