Descansos ejemplares
Se dice que ya está en Lanzarote. No descansando, sino reflexionando para tratar de vislumbrar nuevas acciones, con objeto de hacer felices a los habitantes de la Tierra. No, no descansa en La Mareta, ese lujoso palacio que usa el presidente del Gobierno, sino en una propiedad más modesta, que adquirió, tras asesorar a un tal Obiang, en Guinea Ecuatorial. Su vocación evidente es la de tratar de convertir a tiranos crueles, y déspotas asesinos, en personas que puedan llegar a tener un comportamiento casi normal. Tarea difícil, claro. Sus esfuerzos por convertir a Obiang en una persona casi normal han sido un fracaso. Sigue ganando las elecciones con más de un 93 % de los votos, escrutados en el Puchero Totalitario y, a día de hoy, el 75 por ciento de la población guineana debe subsistir con dos euros diarios. Otro cualquiera, ante este estrepitoso fracaso, se hubiera retirado con discreción de la vida pública, pero nuestro hombre no se arredra fácilmente, y eligió otro objetivo, todavía más difícil: la reconversión del brutal Nicolás Maduro. Tampoco ha tenido suerte. El tirano venezolano amenaza con más represiones y más asesinatos, llevados a cabo por los sicarios del totalitarismo.
También en Opinión
- Los nutricionistas avisan: «Un niño de 3 a 4 años no debería tomar más de un yogur de soja cada 63 días»
- Los okupas de la escoleta de Son Oliva: «No somos mala gente, si nos tenemos que ir entregaremos las llaves»
- «Los anestesiólogos estamos preocupados por el consumo de fentanilo, especialmente, ante la llegada de la temporada turística»
- Los empresarios chinos de Mallorca se reinventan: cambian los bazares por panaderías y chiquiparks
- La madre de la menor desaparecida desde verano en Palma: «Le diría que vuelva, que aquí tiene a su familia para lo que necesite»
Sin comentarios
Para comentar es necesario estar registrado en Ultima Hora
De momento no hay comentarios.