TW
0

Dicen que la prensa está en crisis y que apenas hay jóvenes que leen periódicos. Sin embargo, de vez en cuando, nos brindan historias con tanta pasión, intriga y emociones como las mejores series de Netflix. El caso de corrupción desenterrado en el Parlamento Europeo es uno de ellos. Digno de varios Oscar. La protagonista es un bellezón, una escultural rubia de 44 años que es toda una celebridad en su país, Grecia, donde fue presentadora de informativos. Arquitecta de formación, su paso por la política helena le llevó en volandas a convertirse en eurodiputada. Y aquí ha dado la campanada. Haciendo gala de la fama que tienen los pueblos mediterráneos a la hora de sacar tajada de los puestos públicos, tras destaparse el escándalo de corrupción en la Eurocámara, se encontraron bolsas llenas de dinero en su apartamento y detuvieron a su padre y a su novio, aquel huyendo con una maleta repleta de billetes. Quizá a estos personajes el pastón que se lleva todos los meses un eurodiputado les parezcan migajas, porque tenían la mano bien abierta para recibir generosísimas dádivas ¡de Catar! El país que ha estado en boca de todos por sus vergonzosas condiciones laborales, su denigrante trato a las mujeres, su saltarse a la torera los derechos humanos. Ese país, podrido de dinero, regaba de pasta y regalos a los diputados corruptos para que ejercieran presión a nivel institucional a favor de sus intereses. Ya se decía que lo del Mundial había estado amañado. A pocos nos sorprenden este tipo de noticias, viniendo de donde vienen. Con estos ingredientes, ya están tardando los guionistas de Hollywood en armar una película de acción trepidante en la que, de nuevo, los del sur hacen el ridículo.