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ALorenzo Brown le llamaron un día por teléfono para preguntarle si le interesaba ser español y pidió tiempo para pensárselo porque poco antes le habían llamado ofreciéndole ser de otro sitio y tenía que ver qué le convenía más. Es lo que tiene ser americano y haber jugado en la NBA, que puedes ser de dónde quieras, incluso español, que ya decía Cánovas que es algo que solo son aquellos que no se pueden permitir ser otra cosa. Lorenzo Brown ha elegido ser español y eso que hay que agradecerle. Al resto de la gente que se nacionaliza normalmente le pedimos que sepa castellano y le hacemos un examen de cultura general bastante fácil. A los extranjeros como Lorenzo, a los que les damos el DNI en dos minutos, solo les pedimos que nos aseguren cierto número de puntos por partido. No es algo solo de ahora. A Lorenzo Brown lo hemos hecho español como Carlos I hizo español a Magallanes un poco antes de mandarlo a Sanlúcar de Barrameda con cinco naves para iniciar la vuelta al mundo. De esta manera se aseguraba de que todo quedara en casa. Luego resultó que no hubiera sido necesario porque a Magallanes lo mataron por el camino y a quien le tocó completar la vuelta como pudo fue a un tipo de Guetaria que se apellidaba Elcano, lo que tampoco vino mal para disipar las críticas y acabar con las dudas. Con Lorenzo ya no las hay. El día de la final anotó 14 puntos y repartió 11 asistencias.