0

Podría estar en Kansas, piensas, pero este camino de tierra pertenece a la comarca del Raiguer. A tu espalda, sobre una colina, reina Búger. Estás a treinta kilómetros de casa, pero sientes como si estuvieras a diez mil. Hay un hombre con las manos hundidas en los bolsillos.

Viste como lo hacen los granjeros del medio oeste americano. Pasa a tu lado y alza las cejas a modo de saludo. Por supuesto, una brizna de hierba asoma de su boca. Tu hija, unos metros por delante, te grita que vayas corriendo, que ha encontrado algo. Imaginas un cadáver al lado del camino.

Las nubes grises se estiran hasta desaparecer en el horizonte y tú piensas en la icónica foto de Andreas Feininger, en el terrible asesinato de los Clutter, ocurrido en Kansas hace más de sesenta años, que Truman Capote inmortalizó. Vas hasta donde se encuentra tu hija. Abandonado en la tierra, un ejemplar desvencijado de El mago de Oz. Recuerdas el principio del cuento. Miras al cielo. No parece que vaya a formarse ningún tornado. Volvemos a casa, dices. En la radio del coche, milagrosamente, suena Route 66.