TW
0

La gran, enorme, ciclópea patronal de patronales, o sea la de los bancos, ha decidido, magnánima ella, suspender los desahucios por impago de hipoteca durante dos años en algunos casos. Los de la gente que no tiene absolutamente nada. Sus más dilectos empleados, PP y PSOE, han hecho lo propio y, ¡albricias!, nos anuncian una gran, enorme, ciclópea tomadura de pelo. Esta moratoria en los desahucios no es más que una nueva muestra de la perversa condición hipócrita de la banca y de sus criados, PP y PSOE. Si de veras creyeran una sola palabra de las que escupen atenderían al sentido común. Reformarían las leyes para, primero de todo, que se cumpla esa sacrosanta Constitución –para según qué, solamente, según se ve- en lo que obliga a las administraciones públicas a evitar “la especulación del suelo” en beneficio del bien social. Así en el futuro no volveríamos a caer en lo mismo. Y adosada esta reforma, y ya que estarían en el tajo, que aprovecharan y por extensión acabaran con la especulación sobre los productos inmobiliarios derivados de ese suelo que, según la Carta Marga, no debe ser objeto especulativo. De esta manera se evitarían muchos miles de desahucios en el futuro. Y se pondría cascabel a la codicia desmesurada de los bancos. Sin embargo, ¿qué apostamos?, no caerá esa breva. Nuestros generosos bancos, qué espléndidos son, cumplirán esa moratoria hipócrita, sus criados harán el teatro una vez más y al cabo todo parecerá cambiar para que sobre todo nada cambie y todo siga exactamente cómo debe seguir. Con el PP y el PSOE haciendo de monaguillos de la gran banca. ¿Hay alternativa? No. Porque uno y otro, y tantos otros partidos políticos –fíjense, si no, aquí en Baleares, como sobre la desaparecida caja de ahorros de referencia nadie ya habla siquiera-, dependen de las dádivas bancarias. Ahora toca disimular, especialmente porque hasta el New York Times nos saca los colores con esas fotos en blanco y negro terribles del drama de los desahucios en España. Pero nada cambiará. Ya se ocuparán los amos y señores de que así sea. Y sus criados harán las leyes para complacerlos.