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Tu cepillo de dientes, la plancha de pelo, tu sudadera o videojuego favorito... Todos dejamos atrás las cosas buenas en medio de los escombros emocionales de una ruptura, y recuperarlas puede requerir lo único que nuestra cultura moderna hace absolutamente todo lo que está en nuestro poder por evitar: conversaciones incómodas.

Afortunadamente, ahora tenemos Postdates, un servicio que empezó siendo una broma a través de Twitter, pero que ahora es muy real. Lanzado por algunos de los creativos detrás del sitio de parodia de Amazon Dating del año pasado, Postdates claramente se inspira en servicios de entrega Postmates, aunque no tienen nada que ver.

Y aunque el sitio te conectará literalmente con personas para que vayan a buscar tus cosas o te entreguen las pertenencias de un ex, al menos en Nueva York y Los Ángeles, también pretende hacernos pensar en cuánto hemos llegado a confiar en aplicaciones para manejar muchas de nuestras interacciones con otros humanos.

Ani Acopian twitteó en broma sobre el concepto hace dos años, pero jamás pensó en que podría triunfar. Sin embargo, desde enero que consiguieron al tercer socio, empezaron a invertir en el proyecto y aprovechar para hacer reflexionar a la sociedad sobre el uso de la tecnologia en la actualidad.

Postdates está asociada a dos empresas de mensajería locales, Gourmet Runner en Los Ángeles y Airpals en Nueva York. Puedes hacer una solicitud, y el ex tiene que dar su consentimiento, obviamente, y decir: «Sí, tengo estas cosas para ti, las dejaré afuera».

A continuación, los mensajeros cuentan con paquetes y sobres para empaquetar las cosas y transportarlas. Puede parecer muy incómodo, pero los creadores de la app afirman que actualmente todo el trámite se realiza sin contacto y le piden a la persona que deje sus cosas en la manija de la puerta.

Ni siquiera es necesario que sepas donde vive tu ex, ya que la empresa se encarga de enviarle un mensaje de texto y ponerse en contacto con él. Tú no tendrás que pagar nada por el servicio hasta que tu ex esté de acuerdo con el trámite.

El equipo detrás de Postdates no cree que estos servicios deban recibir los miles de millones en fondos que reciben hoy, y que el dinero podría destinarse a usos más significativos. Se supone que debe hacerte considerar la ridiculez de pagarle a otra persona para que haga cosas que tú mismo podrías hacer fácilmente... Pero si no nos lo hubieran dicho, ¿realmente lo hubiéramos pensado de esa manera?

No todo tiene que ser un negocio viable. En realidad, a la creadora le molestaría que se convirtiese un negocio real, ya que la idea de Postdates esconde una lección para todos nosotros.

Mucha gente vio el humor en el proyecto y simplemente se divirtió navegando por el sitio o enviando solicitudes a sus amigos. Es una experiencia muy identificable, pues casi todo el mundo ha dejado algo en casa de un ex o ha sentido el dolor de tratar de coordinar una transferencia con alguien con quien realmente ya no quiere hablar.

Pero algunas personas vieron el concepto y asumieron lo peor o que estábamos tratando de empeorar una situación que ya era mala: ¿necesitamos una aplicación para las rupturas? ¿Hasta dónde llegarías tú para evitar hablar con un ex?