El año pasado Martí se comprometió a que si ganaba las elecciones les iba a acondicionar el local. ¿A qué espera?

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Hace un año y medio se puso en contacto con nosotros  Ángel Vega, de Binissalem, para denunciar el mal estado en el que se encontraba una de las salas que el Ajuntament había cedido a la Asociación de lesión medular y otras discapacidades físicas de Balears (ASPAYM), en la que se atienden a las personas aquejadas de la zona del Raiger de Mallorca.

Pues bien, la pasada semana Vega se puso en contacto con nosotros de nuevo para lo mismo. «18 meses después -nos dice- las cosas en el centro siguen igual, por no poder decir peor. Y eso que el alcalde Víctor Martí lo sabe… Y eso que el alcalde, en una vez anterior de las muchas que nos quejamos, nos prometió que si ganaba las elecciones, resolvería nuestros problemas. Ha ganado, pero no ha cumplido la palabra que nos dijo».

Carta al alcalde

Por ello se han vuelto a quejar, esta vez por carta, la cual debe de haber leído ya el alcalde. Y aunque la firma la trabajadora social Eva López, que es quién vela por todos los centros de ASPAYM -subraya Vega-, «es el sentir de todos los que acudimos a dicho centro».

«Son personas que requieren unas condiciones óptimas, dado su delicado estado de salud», explican desde la asociación
«Son personas que requieren unas condiciones óptimas, dado su delicado estado de salud», explican desde la asociación

El escrito remitido al alcalde, dice lo siguiente: «En julio de 2017, el Ajuntament de Binissalem nos cedió́ a ASPAYM Balears (Asociación de lesión medular y otras discapacidades físicas), una de las salas del local, ubicado en la calle Escola Graduada, 13, en Binissalem, con el objetivo de atender a personas de la zona del Raiguer (así́ como cualquiera que pudiera hacer uso de la misma). Este espacio, desde entonces, se utiliza como gimnasio y centro de promoción a la autonomía de personas con discapacidad física y se ha realizado, por parte la de Asociación, un desembolso en cuanto a maquinaria específica para las intervenciones de fisioterapia y terapia ocupacional que, a diario, se llevan a cabo allí (camillas, grúa, bicicleta estática, magnetoterapia, infrarrojos, paralelas...). Además, también se desarrollan intervenciones por parte de la psicóloga, logopeda y trabajadora social de la Asociación, así́ como de cualquier profesional que requiera del espacio, organizando charlas de interés para el colectivo, y otros eventos. El número de personas que se atienden allí́ en la actualidad es de 40, pero desde el 2017 han pasado ya más de cien. El local es amplio y adecuado a las posibilidades del colectivo, no obstante, sigue presentando un importante fallo desde su cesión, y es que no cuenta con una climatización adecuada: sin aire acondicionado en verano, nos vemos obligados a cerrar de junio a octubre; sin calefacción (la cual se consiguió́ arreglar el año pasado por primera vez, averiándose prácticamente cada semana), también nos lleva a cerrar el centro por las bajas temperaturas. Tras todos estos años, tratando de concienciar al Ajuntament de la necesidad de una adecuada climatización del local, aún no hemos obtenido respuesta coherente. El pasado año, previamente a las elecciones municipales, el Sr. Víctor Martí, alcalde del municipio, se comprometió́ a arreglarlo en caso de salir electo, pero en su actual legislatura no ha cumplido con ello, ni nos ha informado de ningún plan de acción (a pesar de conocer el problema desde hace años). Las personas usuarias del centro, así como los y las profesionales que trabajamos en él, nos sentimos frustrados, aunque con fuerza para batallarlo. No obstante, en ocasiones tenemos ganas de tirar la toalla. No se nos escucha y, si lo hacen, las respuestas que se nos dan no hacen referencia a argumentos, ni sólidos, ni lógicos».

Los argumentos de ASPAYM, no obstante, sí lo son: trabajamos con personas que presentan discapacidades físicas muy graves (daño cerebral, lesión medular y enfermedades neurodegenerativas) y que necesitan dar continuidad a su rehabilitación física, psicológica y social para conseguir una mínima calidad de vida.

Al centro acuden personas con discapacidades físicas graves que precisan de una rehabilitación para lograr una mínima calidad de vida
Al centro acuden personas con discapacidades físicas graves que precisan de una rehabilitación para lograr una mínima calidad de vida.

Son personas que requieren, de manera obligatoria, unas condiciones óptimas, dado su delicado estado de salud, que les hace vulnerables presentando mayor riesgo ante las temperaturas extremas, pudiendo sufrir confusión cerebral, dificultades de respiración, baja presión arterial, mareos, debilidad, privación de sueño, retención de líquidos, infecciones y pérdida de consciencia, agravamiento de la enfermedad... Entre otras muchas cosas.    Estas personas, a menudo, presentan una termorregulación que está́ dañada, es decir, no identifican el frío o el calor como cualquier otra persona sin estas patologías, lo que lleva a que sea el equipo de profesionales quiénes tengan que estar pendientes (por ejemplo, en invierno), del color de sus uñas, para asegurarse de que la persona no corre riesgo... Asimismo, las temperaturas son el indicador mas objetivo y, en invierno, hemos llegado a estar a 2 grados, y a  más de 30 en verano, lo cual es absolutamente inviable e inconcebible, y genera un riesgo para el que el Ajuntament «solo abrirá los ojos cuando alguna de estas personas salga malparada».   Todos sabemos que la inmensa mayoría de servicios dedicados a este colectivo tienden a centralizarse en Palma, lo cual obstaculiza el acceso a las personas que no viven en la capital. El Ajuntament de Binissalem no es consciente de la importancia de ser centro neurálgico en la Part Forana para la atención a este colectivo, ni del orgullo que debería suponerles. Firmado: Eva López, trabajadora social, a 13 de febrero de 2024».

Argumentos claros

Más claro agua, señor alcalde. Así que ¡manos a la obra! Que no es un capricho, sino una necesidad. Además, si les dio palabra de que si repetía como alcalde solventaría el problema que tiene esta buena gente, ¿a qué espera? De lo contrario, estas personas no pararán hasta lograr lo que consideran imprescindible para poder vivir dignamente. Incluso podrían hasta manifestarse.

El alcalde, en la imagen del centro, debe resolver el grave problema que tienen los miembros de ASPAYM.
El alcalde, en la imagen del centro, debe resolver el grave problema que tienen los miembros de ASPAYM.