Bolsas con compras navideñas. | Europa Press

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La Dirección General de Prestaciones, Farmacia y Consumo del Govern ha ofrecido este jueves una serie de recomendaciones para que los compradores tengan un consumo responsable durante esta Navidad, un periodo en el que habitualmente se realizan muchas compras. En un comunicado, la Conselleria de Salut ha indicado que durante esta época se producen «importantes cambios» en los hábitos de consumo de los ciudadanos y que se llevan a cabo muchas compras, tanto presencialmente, como on line.

Así, recomiendan elaborar listas y presupuesto de los productos que se quieren adquirir ya que hay que tener en cuenta que el precio de algunos productos se incrementa por Navidad. Así, aconsejan planificar y escalonar las compras, evitando compras compulsivas e innecesarias. Según alegan, durante estas fechas se está sometido a insistentes campañas publicitarias que incitan, en muchos casos, a comprar de manera desmesurada, por lo que es necesario «ser reflexivos y críticos» con la información publicitaria, y comparar los precios y la calidad de los productos y de los servicios.

Además, Consumo destaca que la publicidad es vinculante y se puede exigir su cumplimiento y, por este motivo, es recomendable guardar los documentos de oferta de servicios, las instrucciones o los catálogos, por ejemplo. Por otro lado, se aconseja evitar créditos rápidos que «solo pueden contribuir a aumentar la deuda», así como hacer un consumo «reflexivo, responsable, justo y respetuoso» con el medio ambiente, que genere el menor impacto posible al medio ambiente.

Además, es recomendable fomentar unas condiciones laborales dignas, ejercer un consumo solidario, adquirir productos de comercio justo y de proximidad, así como no comprar más de lo que haga falta, apostar por la reutilización y el reciclaje de productos. En otro orden de cosas, es mejor no envolver los regalos haciendo un uso excesivo de papel y buscar la eficiencia energética a la hora de iluminar la casa. Además, los productos de comercio justo son una buena elección.

A la hora de comprar juguetes, es importante valorar los contenidos de los juegos y sus aspectos educativos, teniendo en cuenta la edad y la madurez de los niños, evitar la distinción sexista y la incitación a la violencia. También en cuanto a los juguetes es necesario leer las etiquetas, reglas e instrucciones de los juegos. Fijarse en los datos mínimos obligatorios que tienen que aparecer: marca CE (significa que el juguete cumple las exigencias esenciales de seguridad que contienen las normas comunitarias); nombre y marca del producto; razón social y dirección del fabricante o importador o vendedor, y las instrucciones, advertencias de uso y restricciones de edad, si las hay.

Asimismo, hay que comprobar si contienen piezas pequeñas que se puedan separar, si tienen partes o cantos que puedan pinchar o cortar, o si disponen de aperturas donde los niños puedan introducir los dedos o manos y no los puedan sacar. En cuanto a los juguetes de funcionamiento eléctrico, se debe especificar la potencia máxima, tensión de alimentación que necesitan y el consumo energético que hacen. Los juguetes hechos con materiales renovables tienen, generalmente, un impacto ambiental más bajo en el proceso de fabricación que los elaborados mediante procesos industriales.

A la hora de comprar videojuegos, hay que tener en cuenta que existen diferentes tipos y que hay que elegir el más adecuado a la edad, personalidad y sensibilidad del usuario, especialmente si es menor de edad. El etiquetado debe también indicar la razón social y la dirección del fabricante o importador o del vendedor, así como las instrucciones de uso y las características, el código PEGI (código de conducta de la industria europea del software interactivo, que establece una clasificación por edades y contenidos) y la clasificación del juego.

En relación a las compras por Internet, Consumo advierte que cada vez éstas son más habituales «pero pueden traer sorpresas desagradables». En este sentido, dicen que se debe usar un servidor seguro que muestre el candado cerrado y una página con https, comprobar el precio original del producto, si incluye el IVA y si tiene gastos de envío o no, asegurarse de que se puede identificar el responsable de la página web o la entidad proveedora y que existe el derecho de desistimiento legal, del que se debe haber informado.

La persona consumidora comunicará a la empresa la voluntad de desistir en el plazo de 14 días naturales a partir del día siguiente a la suscripción del contrato, en el caso de los contratos de servicios, y a partir del día siguiente a la posesión material de los bienes, en el caso de los contratos de venta, sin necesidad de alegar motivo alguno.

Además, se debe guardar una copia de las operaciones de compra efectuadas. Al acabar la orden de compra debe aparecer una página que resuma la operación (es aconsejable que los compradores se queden una copia, incluso en caso de que se produzca algún tipo de incidencia u operación fallada por error informático, así como que se conserven todas las facturas o tíquets de compra.

En cuanto a cambios y reclamaciones, el Govern recuerda que un establecimiento no tiene la obligación de cambiar un producto que esté en perfecto estado, salvo que así lo anuncie, por lo que conviene preguntar al comerciante sobre la posibilidad de cambiar el producto y las condiciones en las que se puede realizar el cambio.

En caso de incidencia con el producto, se debe reclamar a la empresa que lo haya vendido y los establecimientos comerciales tienen que disponer de hojas oficiales de reclamación. Finalmente, recuerdan que siempre es una garantía contratar con una empresa adherida al Sistema Arbitral de Consumo, que están identificadas con el distintivo de adhesión, y, para más información, remiten a las Oficinas de la Dirección General de Prestaciones, Farmacia y Consumo.