Además de ser más sanas y sostenibles, las piscinas ecológicas suponen un ahorro de agua y productos químicos. | Pixabay

0

Cada vez son más las personas que eligen instalar una piscina sostenible en su jardín. Esta innovadora alternativa no necesita cloro ni otros productos químicos que resultan dañinos para la salud y el medio ambiente. Se trata de pequeños espacios artificiales que imitan la naturaleza, ya que se mantienen como si fueran auténticas lagunas naturales. Se caracterizan no solo por su belleza, sino también por lo agradable que es su baño. Al igual que los lagos y ríos, se auto-limpian. Actualmente, protagonizan un nuevo movimiento de paisajismo y sostenibilidad.

¿Cómo funcionan las piscinas sostenibles?

También conocidas como piscinas biológicas o ecológicas, esta variedad se caracteriza por su sistema de mantenimiento y de filtración que se efectúa a través de plantas. Por lo tanto, no usan cloro para depurar sus aguas. Su mantenimiento depende de su filtración, si es exclusivamente vegetal o si se añade una bomba y filtro. En el primer caso consiste en el cuidado de las plantas, así como la limpieza del fondo y paredes. Se trata de un verdadero ecosistema compuesto y dividido en dos partes: la zona de baño y la de vegetación, para esta se requiere más espacio. En el segundo ejemplo, el mantenimiento es mínimo, solo hay que limpiar el filtro y el espacio físico. Algunas piscinas pueden incluir cascadas para ayudar a circular el agua y evitar que se estanque.

Ventajas de las piscinas biológicas

Las piscinas biológicas, además de ser más sanas y ecológicas, permiten dar un toque de diseño al jardín a la vez que crean un espacio acogedor. Otro factor positivo es que casi cualquier zona puede albergar una. Además, a la larga se ahorra dinero en productos químicos y mantenimiento, así como en agua. Una ventaja de este sistema es que no es necesario cambiar el agua del estanque tan a menudo. Estéticamente, cumple un interés todos los días del año, al contrario que las piscinas tradicionales que se cubren una vez finalizado el verano. Incluso se puede alargar la temporada de baño añadiendo una bomba de calor. Sin embargo, anualmente, hace falta mantener limpio el fondo de la piscina y cortar las plantas. Por otro lado, para continuar con la línea ecológica es recomendable utilizar una iluminación con lámparas LED.