La infanta Cristina a su llegada a la fiesta de la pre boda en Mallorca. | Julián Aguirre

14

Al igual que en su día, Rosario Nadal y Kiril de Bulgaria protagonizaron una boda de cuento en La Almudaina de Palma, mañana, 33 años después, se darán el ¡sí, quiero! su hija mayor, Mafalda Sajonia-Coburgo-Goth Nadal, con su prometido, Marc Abousleiman. Un enlace también de interés para las revistas del corazón, pero muy diferente al de Rosario y Kiril, quienes siempre se han caracterizado por su sencillez y discreción. En este caso los novios siguen esas cualidades organizando una boda muy privada, a puerta cerrada, que tendrá lugar este sábado en un lugar blindado a los teleobjetivos, en el centro de la Isla.

De lo que sí hemos sido testigos es de la entrada de algunos de los invitados a la finca donde tiene lugar la fiesta previa a la boda, propiedad de Kiril de Bulgaria, en Porreres, entre ellos la infanta Cristina, gran amiga de Rosario Nadal, la famosa socialité neoyorquina Olivia Palermo y su marido, el modelo Johannes Huebl, la artista Marie Lang y el modelo Edison Kelmendi. También han estado presentes Mette-Marit y Simeón de Bulgaria, entre otros amigos, y familiares de la pareja. Esta es la primera vez que la infanta Cristina regresa a Mallorca, al menos que se sepa, desde el juicio por el caso Nóos, en el que su marido Iñaki Urdangarin, con quien está en trámites de divorcio, fue condenado a cinco años y diez meses de prisión -salió de la cárcel en enero de 2021-.

La novia a su llegada a la fiesta.
Kubrat de Bulgaria y Carla Royo-Villanova.
Kiril de Bulgaria a su llegada.

Mafalda y Marc llegaron a Mallorca hace unos días, en los que , además de ultimar detalles de los preparativos de la boda, se han reunido con amigos en cenas, en los agroturismos donde se alojan, y también en comidas junto a la playa. Anoche los novios ofrecieron una fiesta pre-boda, en casa de Kiril en Porreres, como última noche de solteros. Con un acceso estrecho y empedrado los invitados llegaron en coches y monovolúmenes. La velada se alargará hasta la media noche, bajo la luz de las estrellas, y con algunos mosquitos, entre bailes y brindis por los novios. Este sábado será un día largo y seguirá la celebración.

Mette-Marit se baja del coche al llegar a la fiesta.
Simeón de Bulgaria, a la derecha, con la chaqueta negra.

Los padres de la novia

Durante estos días de pre-boda, Rosario y Kiril, quienes mantienen una excelente relación, han sido excelentes anfitriones para los invitados, al igual que los novios. El jueves por la noche, Kiril y Rosario cenaban con parte de la familia paterna de Mafalda en el restaurante Bodega Barahona, en ses Salines.