Diferentes tipos de quesos. | Freepik

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Al quedarse embarazada, además de los síntomas comunes y los controles médicos rutinarios, hay una serie de advertencias que tener en cuenta, entre las que se encuentran restricciones de ciertos alimentos que pueden perjudicar el desarrollo del bebé. Entre ellos, se encuentra el queso. Los lácteos son de los grupos alimentarios con los que ir con cuidado. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) mantiene que es mejor no consumir la «leche cruda y quesos frescos o de pasta blanda (Brie, Camembert, tipo Burgos o quesos latinos, mozzarella y quesos azules) si en la etiqueta no dice que estén hechos con leche pasteurizada. Tampoco quesos rallados o loncheados industriales. Se debe quitar la corteza de todos los quesos». La advertencia no es en vano. Ingerir este tipo de alimentos acarrea un riesgo de sufrir listeria o listeriososis, una enfermedad bacteriana que puede resultar especialmente grave en colectivos vulnerables, como las mujeres embarazadas. Los enfermos presentan un cuadro parecido al de la gripe, con fiebre y malestar general. No suelen poner en peligro la vida del paciente, pero pueden provocar consecuencias muy graves en el feto.

En definitiva, se deben evitar los quesos blandos (como el brie, el feta y el queso azul) a no ser que están claramente etiquetados como pasteurizados y los quesos azules, con «moho» (como gorgonzola, stilton, roquefort o el queso azul danés). Por contra, los quesos curados o semicurados, elaborados con leche pasteurizada, no suponen ningún riesgo. Para evitar la infección, además de intentar no ingerir lácteos con leche no pasteurizada, también se pueden llevar a cabo las siguientes medidas:

  • Cocinar minuciosamente los alimentos crudos de origen animal (carne, pescado, leche, huevos...).
  • Separar los alimentos crudos y cocinados durante la elaboración del plato.
  • Lavarse las manos frecuentemente al cocinar.
  • Lavarse las manos, los cuchillos y las tablas tras cortar alimentos crudos.
  • Limpiar con frecuencia el interior del frigorífico.