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La startup LLum, una de las aceleradas en la quinta edición de los programas de Col.lab de Las Naves, ha desarrollado una plataforma con tecnología blockchain que permite compartir la energía producida por particulares y comunidades energéticas, para aprovechar al máximo la capacidad de producción. Esta aplicación contribuye a la lucha contra la pobreza energética, que afecta a un 17 por ciento de los hogares en la Comunitat Valenciana, según ha informado el centro de innovación en un comunicado. Llum propone una solución para compartir entre usuarios electricidad de origen renovable kilómetro 0, producida en instalaciones de autoconsumo, con el objetivo de alcanzar la máxima eficiencia y lograr reducir los costes energéticos.

En concreto, la startup ha desarrollado un sistema basado en tecnología blockchain, que permite a los propietarios de cubiertas fotovoltaicas y a los miembros de comunidades energéticas controlar, gestionar y compartir la electricidad con otros consumidores, «de forma tan sencilla como hacer una transferencia bancaria o un 'bizum'», afirma su fundador y CEO, Juan Carlos Betancourt. El emprendedor detalla que el objetivo de Llum es probar y activar durante 2022 los servicios y funcionalidades de su plataforma, entre los que destacan la automatización de compra y venta de energía, la asignación de electricidad a colectivos menos favorecidos y el pago de servicios de recarga de vehículos eléctricos.

La startup participa en la quinta edición del programa de la aceleradora pública Col·lab, del centro de innovación Las Naves de València, y está negociando acuerdos con socios comerciales, como cooperativas y comercializadoras eléctricas, y con comunidades energéticas locales. Además, Llum está abierta a la entrada de inversores y nuevos socios, que aporten los recursos necesarios para abordar esta implantación y expansión. «Somos una plataforma en la nube, abierta y colaborativa, lo que permite sacar provecho con una herramienta de las oportunidades de ahorro, medioambientales y de inclusión social que ofrece la ley de Autoconsumo a comunidades de vecinos, comercializadoras y ayuntamientos, poniendo a su alcance servicios a los que antes solo tenían acceso grandes empresas eléctricas y multinacionales», ha subrayado Betancourt. El experto destaca que en la Comunitat Valenciana, el índice de pobreza energética llega al 17% de los hogares, y se da la circunstancia de que el bono social eléctrico «cubre solo uno de cada tres casos». «Es algo que queremos mitigar. Con nuestro sistema, puedes enviarle electricidad a quien desees y en el momento en que desees», ha señalado. Llum tiene su origen en el reto lanzado por Enercoop, cooperativa energética pionera en la implantación de comunidades energéticas locales en España, en un hackathon de Fundeun (Fundación Empresa Universidad de Alicante).

La startup ha sido una de las iniciativas participantes en el programa de aceleración de proyectos de triple impacto Llamp 3i, impulsado por la Dirección General de Emprendimiento y Cooperativismo de la Conselleria de Economía y en el que han colaborado una decena de entidades del ecosistema emprendedor, entre ellas, la aceleradora de Las Naves, Col·lab. «A raíz de la relación con Impulsa Alicante en el programa Llamp 3i, hemos podido ofrecer nuestra propuesta al Ayuntamiento de Alicante, para sacar provecho del plan de autosuficiencia energética en 63 edificios municipales de la ciudad, mediante una Compra Pública de Innovación», destaca el ejecutivo. El equipo presentó su proyecto a la quinta edición de los programas de aceleración de Col·lab, en la que se integró en noviembre. «Es de destacar la gran acogida, la organización y el esfuerzo que ponen en ayudar, tanto el equipo gestor de Col·lab, como las personas mentoras y el resto de los participantes del programa, más allá de los intereses particulares de cada proyecto y empresa. Esto nos anima a mejorar cada día», ha afirmado Betancourt.