2021 ha sido para la moda un año de reformularse en busca de nuevas estrategias. | P.Lozano

TW
0

Fendi y Versace o Gucci y Balenciaga son algunas de las firmas que entienden que la unión hace la fuerza también en la moda, apostando por el binomio como fórmula de éxito, alternativa para explotar los límites de la creatividad de logos, estampados y patrones insignia que se fusionan en pasarelas y campañas. 2021 ha sido para la moda un año de reformularse en busca de nuevas estrategias. Sinergias, intercambios y colaboraciones se han consolidado como protagonistas de una nueva escena que fusiona imaginarios, logos y códigos, al que Gucci, The North Face, Balenciaga, UGG, Fendi, Versace o Levis, entre otras firmas, se han sumado.

La plataforma internacional de análisis de tendencias de moda Lyst publicaba el informe «El poder de la colaboración», señalando este filón creativo que ha marcado, junto a la moda virtual, el camino de la moda de 2021. Una estrategia que, a pesar de no vivir su génesis ahora, sí afianza su hueco en la industria durante los últimos años. En 2004 la firma sueca H&M sorprendía anunciando su colección cápsula diseñada por el entonces director creativo de Chanel, Karl Lagerfeld. El concepto no estuvo exento de polémicas para convertirse, más de 15 años después, en una fórmula que conquista el terreno de firmas de lujo y también el «streetwear» y otras más accesibles. Una sinergia entre el mundo del lujo y los sectores técnicos pensados para el mundo de aventuras.

A través de Instagram, Gucci y The North Face se aventuraban en 2020 a anunciar una colaboración con la que fusionaban prendas de alta gama con otras propias de la moda urbana en materiales técnicos y estampados con los logos de sendas firmas. Tras un éxito rotundo a nivel de ventas y viralidad en redes, esta sinergia abrió el camino de las colaboraciones, al que desde entonces se han ido sumando más firmas, además de renovar una segunda colección con estampados florales como protagonistas en 130 prendas de hombre y mujer con chaquetas acolchadas, sudaderas o camisas. La firma italiana, de raíces barrocas y ligada a la costura, ha encontrado en las marcas de sello minimalista un terreno en el que caminar de forma cómoda. Prueba de ello es su alianza con la firma Comme Des Garçons, junto a la que versiona el popular bolso de la casa francesa, que estampa con las tres icónicas líneas rojas y verdes de la firma italiana en una versión relanzada tras un primer intento en 2018. Con el nombre «Hacker Project», Gucci apostaba por la fusión de nuevo y lo hacía de la mano de Balenciaga en abril, en siluetas que recuperaban los patrones de Balenciaga y aparecían estampadas por el logo de las dos casas y que ahora, en diciembre, relanzan una nueva edición cuyos bolsos ya cuelgan la etiqueta de agotado.

Fendi y Versace también apostaron por la hibridación en octubre, a través de una colección en la que desgranaban el legado creativo de ambas firmas a través de un original intercambio de directores creativos, planteando un concepto que hasta fusionaba sus nombres: «Fendace». La semana de la moda de Milán quedaba eclipsada por el diálogo creativo entre dos de sus firmas más significativas, en un ejercicio de creatividad en el que Kim Jones y Silvia Venturini, al frente de Fendi, interpretaban su visión sobre Versace con sus diseños, mientras que Donatella Versace hacía lo propio con Fendi. Los emblemáticos vaqueros de corte recto, el modelo 501 de Levis o las chaquetas de corte oversize que marcaron las décadas de los ochenta y los noventa se tiñen de trazos y estampados que la firma italiana Miu Miu diseña para la firma, jugando con el movimiento «upcycling» mediante el que se da vida a nuevas prendas a partir de otras usadas.

La firma Memphis cumplía este año cuatro décadas de historia, por eso Anthony Vacarello, al frente de Yves Saint Laurent, rendía homenaje a la marca creando una colección de piezas de decoración que van desde la cerámica a piezas textiles, además de sudaderas, vestidos y zapatillas deportivas. El año llega a su fin de la mano de Loewe y el prestigioso estudio de animación Studio Ghibli, cuyas escenas de la emblemática película «El viaje de Chihiro» reposan sobre algunas piezas de la firma, que verán la luz el próximo enero y en la que los rostros de Chihiro, la bruja Yubaba o el espíritu Sin-cara son protagonistas.