El megayate 'Infinity', fondeado en las tranquilas aguas de Peguera. | Pere Bota

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El megayate Infinity, de 89 metros de eslora, se encontraba fondeado este martes en Peguera frente a Cala Fornells, junto a su buque nodriza, el Intrepid. Se da la circunstancia de que esta lujosa embarcación privada estuvo al principio del verano en mantenimiento en Astilleros de Mallorca, y al terminar los trabajos zarpó con destino a la Costa Azul francesa. Finalmente, ha vuelto a la Isla, ahora como destino vacacional.

El Infinity fue proyectado a partir de un esquema contemporáneo, aunque con concesiones estéticas a la tradicional armonía de volúmenes, por el prestigioso diseñador naval Espen Oeino, para el magnate de las telecomunicaciones estadounidense J. M. Nelson. Y más tarde fue adquirido por otro propietario de la misma nacionalidad, perteneciente al mundo de la moda.

Construido en el astillero especializado Oceanco de los Países Bajos en 2015, desde un principio eligió Mallorca para sus visitas privadas y también a nivel técnico. Entre sus instalaciones destacaron ya entonces sus sofisticados interiores, entre cuyas facetas se encuentra la suite del armador, con jacuzzi, una sala de cine y piscina con un amplio solárium. Sus alojamientos, para 14 invitados, se distribuyen en suites de distinto tipo, siendo su dotación de 27 tripulantes. Pero lo que llama más la atención del Infinity es que en todas sus singladuras de placer va acompañado por el buque nodriza Intrepid, revolucionaria embarcación de 69 metros de eslora construida por Damen, también en los Países Bajos. En su estructura sobresale una cubierta de vuelo para helicópteros y un amplio garaje para embarcaciones menores junto a juguetes acuáticos.