Rodrigo Moscardó, Pedro Gual de Torrella, Julio Almoina, Gabriel Morell (presidente de la Acadèmia), Toni Darder, Pep Sans y Pep Lluís Roses, durante la velada. | Lola Olmo

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La Acadèmia de la Cuina i del Vi de Mallorca celebró este jueves su 35 aniversario con una cena en la bodega José L. Ferrer de Binissalem, donde la familia Roses ejerció de perfecta anfitriona de la velada.

La finalidad de la entidad es rescatar del olvido el recetario tradicional de la cocina mallorquina y los vinos más memorables que se elaboran en la Isla, un legado que han plasmado en seis libros, mientras que tienen otros dos volúmenes en proceso. Tras un 2020 que apenas dejó ocasión para celebrar los encuentros mensuales alrededor de la mesa de este club gastronómico, este jueves la celebración fue más suculenta si cabe.

El miembro fundador de la Acadèmia Pep Ferragut fue el encargado de diseñar un menú con producto de temporada, que elaboró con la ayuda del cocinero de Esporles Joan Nadal. Los aperitivos fueron una crema de melón; raoles de pulpo y cocarrois de patata rellenos de sobrasada, receta de doña Mimí Ferrer, a quien se rindió un pequeño homenaje. Como plato principal, se sirvió Rape en salsa de almendras con calamar relleno dulce y acompañamiento de patata al horno rellena de picadillo. Un privilegio de cena elaborada en la casa que disfrutaron 55 invitados, repartidos en mesas de 8 personas, siguiendo las normativas ante la COVID-19.

El primer brindis de la noche fue con el chispeante Brut Veritas 30 aniversario 2016, de José L. Ferrer. A lo largo de la cena se degustaron vinos de Miquel Gelabert (Pla i Llevant), y caldos de otras regiones vinícolas del Estado.