Olimpia Mulet y Carlos Millán durante el trayecto. | Julián Aguirre

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«Sí quiero», exclamó Olimpia Mulet a 300 metros de altura cuando sobrevolaba en globo aerostático los campos de Manacor hacia Lloseta. Su chico, Carlos Millán, sacaba segundos antes de su bolsillo una cajita con una preciosa sortija y le pedía matrimonio: «¿Quieres casarte conmigo?».

Los demás tripulantes del globo que pilotaba Ricardo Aracil, propietario de Mallorca Ballons, observaban con expectación el maravilloso momento. Tras sellar su respuesta afirmativa con un romántico beso, todos rompieron a aplaudir y felicitaron a la feliz pareja.

Olimpia, auxiliar de enfermería, y Carlos, electricista, llevan siete años de sólida relación y son padres de una preciosa niña de un año y medio. El pasado 22 de enero, Carlos le regaló a su prometida un viaje en globo por su cumpleaños.

«Hemos estado a punto de no venir porque tengo vértigo y me da miedo volar», confesaba. La joven desconocía los planes de Carlos: «Tenía pensado desde hace tiempo pedirle matrimonio de una manera original, lo que no sabía si sería durante el vuelo, porque ella lo pasa mal, o ya en tierra». La aventura se convirtió en algo inolvidable para ambos, que vieron el amanecer desde el globo y disfrutaron de unas increíbles vistas.

Una vez finalizado el trayecto y ya en el globódromo de Manacor, Aracil les invitó a visitarle en el campeonato del Mundo de globos que quiere organizar en 2024 en Mallorca. El piloto, además, representará a España el próximo mes de septiembre en el campeonato de globos aerostáticos de Europa, que se celebra en Hungría.

Sin duda, Carlos y Olimpia siempre recordarán con cariño su primer viaje en globo y, algún día, lo repetirán con su hija.