Tomeu Arbona, del Fornet de la Soca, ha recuperado el ‘Tortell dels Reis’, con dos especialidades con ingredientes todos ellos naturales del ‘quarto embetumat’ o la ‘tortada reial’. | F. DE SA SOCA

La fiesta de la Epifanía cuenta en Mallorca con su gastronomía dulce, que si bien desde antaño es conocida por las greixoneres dels Reis, en las últimas décadas se ha ido asentando el roscón de Reyes, presente en la mayoría de pastelerías de Ciutat.

Todos recién hechos. Así son los roscones que el Forn de Ca na Teresa elabora cada año por estas fechas. Y éste no es una excepción. El secreto está en el trabajo artesanal que se realiza por la noche, que tiene como resultado un producto de excelente calidad. Los hay tricolor (trufa, nata y crema), liso (el tradicional), con crema exclusivamente, nata, trufa o cabello de ángel, con hojaldre de nata, de crema y también merengue. Este año su horno incluye una novedad: el rosco del Cardenal, elaborado con merengue, una capa de bizcocho muy fina y una capa de crema de Kinder. Un producto fruto de una investigación realizada por los responsables del horno. «Los que más se venden son el liso y el tricolor. Digamos que es la estrella de nuestros roscos, al tener tres sabores, es muy cómodo en las familias», afirma Marilena Rodríguez, encargada del Forn de Ca na Teresa.

En el Forn de Ca na Teresa la actividad es intensa en la elaboración de sus exquisitos roscones de Reyes.

Asimismo, el pastelero e investigador de repostería Tomeu Arbona, del Fornet de la Soca, ha recuperado el Tortell dels Reis, con espectacular resultado de sabor, forma y presentación. Para Tomeu Arbona, hacer el Tortell dels Reis ha supuesto una ilusión y un reto. Incansable en su labor de investigación, se lo propuso debido a que algunas personas que lo conocían, recordándolo con cariño, se lo solicitaban.

«Este tortell se elaboraba antiguamente en los obradores de las desaparecidas confiterías finas de Palma, en Cas Net y Can Frasquet, por lo que traté de recuperarlo. Se trata de dos especialidades más refinadas, con los ingredientes todos ellos naturales, del quarto embetumat o la tortada reial. Los primeros van rellenos de yema, con sus correspondientes sorpresas, y unos con merengue solo y otros de chocolate y merengue. Luego está el mismo sistema, pero con un tortell de gató», explica Tomeu Arbona, mostrando estas dulces creaciones.

‘Greixoneres’

La joven confitera Neus Llull sigue la tradición familiar del conocido Forn Fondo de Palma, elaborando las típicas greixoneres dels Reis. Un establecimiento que probablemente sea uno de los poquísimos que las mantiene, sumando también otras golosinas propias de esta fiesta. «Esta costumbre está muy arraigada en nuestro establecimiento, y a pesar de las circunstancias que vivimos, los padrinos o los abuelos suelen venir a buscarlos como regalo que acompañe al juguete», señala Neus Llull.

«Las greixoneretes son una recreación del plato típico de sopes mallorquines. Las hago con masa de bizcocho para simular las sopas de pan. Las verduras, como son judías, guisantes, nabos y zanahorias, las hago con masa de mazapán y colorantes alimentarios, así como el huevo que cubro con glasa. A este dulce se añade el carbón, a modo de broma, tanto para mayores como pequeños, las golosinas de botella de champán, monedas de oro, fichas de chocolate etc. y últimamente hemos ido incorporando las galletas de mantequilla, decoradas con glasa, de los tres Reyes Magos. La novedad de este año, son galletas muy grandes con las caras de los tres», indica la confitera. La víspera de Reyes, que no falte la ilusión, y «por ello seguimos elaborando los roscones de Reyes lisos, con cobertura de azúcar, para quien no le gusten las frutas confitadas, y otros rellenos de nata, crema, trufa y mazapán, todos con sorpresa», concluye Neus Llull.

Neus Llull sigue la tradición familiar del Forn Fondo de Palma, elaborando las típicas ‘greixoneres dels Reis’ y otras golosinas propias de la festividad. Fotos: A. Estabén