Algunos de los miembros de la asociación posan bajo el Douglas DC-3, cuyos trabajos de restauración están más avanzados. | Pere Bergas

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Restaurar es retornar a la vida, valorar lo que una vez fue útil y acordarse de lo olvidado. Bien lo saben los miembros de la Asociación Amigos de la Aviación Histórica, quienes, desde 2018, se han esforzado por devolver su esplendor a dos símbolos de la aviación: el Douglas DC-3 y el Antonov An-2R. Las aeronaves yacían abandonadas, a la intemperie, en el aeródromo de Son Bonet y, con el esfuerzo y tesón de los voluntarios, ambas están recuperando todo su lustre.

La asociación dedicó todo el 2019 a conseguir los permisos necesarios para poder comenzar con el proyecto de restauración y mantenimiento de los aviones, que pertenecen a la empresa estatal AENA. «Estamos exultantes. Nos daba mucha pena venir cada día y ver cómo se deshacían. Es un proyecto colectivo en el que no hemos tenido que pedirle nada a nadie: empezamos siendo cinco y ya somos 40 personas las que trabajamos en este proyecto», explica Guillem Company, técnico de mantenimiento de aeronaves y presidente de la asociación. El Douglas DC-3 fue el primero en el que empezaron a trabajar.

El primer paso fue detener el deterioro de la aeronave: este fue el primer avión comercial fabricado en aluminio, por lo que presentaba una desarrollada corrosión. Tras lijar toda la superficie de la aeronave se aplicó una primera capa protectora, que debe volver a lijarse para ser imprimada de nuevo y, finalmente, pintada. Una buena imprimatura es clave para que la pintura definitiva no salte ni se degrade con rapidez. En el exterior, a excepción del motor izquierdo, el avión conserva prácticamente la totalidad de sus piezas.

En cuanto al interior, la intención es restaurar tanto el fuselaje como la cabina de pilotos. Ante la falta de piezas, muy difíciles de conseguir dada la antigüedad de la aeronave, los voluntarios utilizan el ingenio: «Para la cabina estamos aprovechando las nuevas tecnologías y muchas piezas las conseguimos a través de la impresión 3D», explicó Gabriel Mestres, piloto privado y secretario de la asociación. Asimismo, pretenden recuperar el sistema eléctrico del avión para el funcionamiento simulado de instrumentos, radio e iluminación exterior.

Por otro lado, la restauración del Antonov An-2R no está tan avanzada y es posible que buena parte de ella se realice en el interior de un hangar, dadas las particularidades que presenta la aeronave. Por el momento se han cubierto sus alas con tal de preservarlas, además de la restauración de sus palas con masilla de poliéster que, tal y como explica Narcís Sardó, técnico de mantenimiento de aeronaves, otorga un acabado más pulido que la fibra de vidrio.

Todo aquel interesado en colaborar o ponerse en contacto con la asociación puede hacerlo a través del correo electrónico info@amigosaviacionhistorica.org.