Según los científicos estos linfocitos-T podrían tener la clave de la inmunidad contra el virus que produce este nuevo coronavirus. | Wikipedia

TW
10

Un 35 % de las personas que nunca han pasado la COVID-19 tienen linfocitos-T frente al virus, según las conclusiones de un estudio desgranado en el artículo SARS-CoV-2-reactive T cells in healthy donors and patients with COVID-19, que acaba de ver la luz a través de la publicación especializada Nature.

Según lo expuesto por Alberto Sicilia, doctor en física teórica y reportero freelance en un hilo que ha tenido mucho éxito en Twitter, las averiguaciones de los expertos han demostrado que los coronavirus del resfriado común pueden haber 'entrenado' el sistema inmune de un tercio de la población.

De este modo, el 35 % de los participantes en un estudio de campo que no habían pasado el coronavirus, con serologías negativas, presentaban linfocitos-T frente a la espina del SARS-CoV-2.

Según explica Sicilia, en base al trabajo de los científicos, este resultado también podría explicar porqué los niños desarrollan menos la enfermedad: este segmento de la población se resfría más frecuentemente que los adultos, algo que les habría hecho desarrollar esos linfocitos-T.

Noticias relacionadas

Los linfocitos-T, también conocidos como células-T, son linfocitos producidos en la médula ósea cuyas funciones son parte importante del sistema inmunitario adaptativo. Una vez desarrollados circulan por la sangre y el sistema linfático hasta que son activados al contactar con un antígeno específico, el cual interactúa con el receptor de linfocitos T que hay en su superficie. De esta forma, pueden responder en forma específica contra patógenos y células tumorales, y son los responsables de la inmunidad celular destruyendo células infectadas.

Según los científicos estos linfocitos-T podrían tener la clave de la inmunidad contra el virus que produce este nuevo coronavirus, puesto que, como sucede con las enfermedades más parecidas que conocemos a la COVID, los anticuerpos desaparecen a los pocos meses.

La gran pregunta que queda pendiente es, ¿la presencia de esos linfocitos-T confiere inmunidad o protección frente a la COVID-19? Si la respuesta es afirmativa, podría implicar que la llamada inmunidad de rebaño sería bastante más alta de lo que se piensa hasta ahora, basándose en la presencia de anticuerpos.

Entre los autores del artículo publicado por Nature se encuentra Christian Drosten, un virólogo que ha estado asesorando a Angela Merkel durante la pandemia en Alemania y ha cobrado relevancia y popularidad en el país europeo.