Mientras la lavadora realiza su función, los usuarios amenizan la espera bailando. | T. Ayuga

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Las lavanderías son un negocio que hemos visto muchas veces en series de televisión como Friends e incluso han sido las protagonistas de películas (Mi hermosa lavandería). En Mallorca no es un negocio muy común, pero sí que se suele ver en alguna barriada de Palma, aunque lo más habitual es que cada ciudadano lave su ropa en la lavadora de casa y resulta curioso ver a ciudadanos realizando la colada en locales.

Alberto Chacón, arquitecto técnico que trabaja en una empresa de construcción, pensó cómo generarse unos ingresos extras y tras sopesar un par de ideas se decidió por poner en marcha una lavandería. «Debía ser un negocio que no requiriera mi presencia y como veía que la lavandería de al lado de mi gimnasio estaba siempre llena, pensé que sería una buena idea», explica.

Alberto abrió a mediados de diciembre Lavandería Autoservicio Speed Queen Aragón, situada en la calle Vinyassa. No gastó mucho tiempo y energías en el nombre ya que Speed Queen es la marca de las lavadoras. En lo que sí ha sido innovador ha sido en la captación de clientes, algo complicado en los inicios de la mayoría de los negocios. «Como a mí me gusta el baile y desde hace unos meses estoy aprendiendo ritmos latinos, en especial bachata, se me ocurrió montar una sesión de baile a última hora de la noche, cuando el local ya está cerrado al público en general, para que quienes estuvieran interesados practicaran este baile mientras esperan a que se termine de hacer la colada».

La primera sesión se movió gracias al boca a boca y a una página de Facebook con el nombre del negocio. La primera experiencia resultó muy divertida para los participantes y ésta se repitió el pasado martes. Alberto tiene previsto seguir realizando estas actividades. «Hasta ahora han sido los martes, pero bueno, a través de facebook veremos cómo le va a la gente y soy flexible en cuanto al horario».