La bollería industrial es rica en grasas saturadas, harinas y azúcares refinados. | Pixabay

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Gozar de un corazón en plenitud de funciones debe ser una de las aspiraciones y prioridades para aquellos que quieren mantener una vida sana y dilatada en el tiempo.

Aprovechando la celebración del Día Mundial del Corazón y atendiendo al hecho que, junto con una vida activa, la alimentación constituye uno de los pilares de la lucha contra las enfermedades coronarias y vasculares, repasamos algunas comidas y alimentos que conviene evitar.

La bollería industrial y los snacks, ricos en grasas saturadas –también conocidas como trans– elevan el colesterol 'malo' (LDL) y los triglicéridos. En su elaboración el aceite líquido se transforma en una grasa sólida añadiéndole hidrógenos. Hay trabajos que certifican además que estas grasas aumentan el riesgo de sufrir depresión.

Azucares y harinas refinados e industrializados, además de 'acelerar' a los niños, dañan nuestra salud digestiva y en muchas ocasiones ayudan a subir de peso. La obesidad es uno de los factores de riesgo destacados en el caso de las patologías del corazón, así que conviene tomar estos alimentos presentes en multitud de manufacturados con moderación.

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Algo parecido ocurre con la comida rápida. Independientemente de su origen étnico, este tipo de platos suelen caracterizarse por su alto contenido en grasas. Muchas veces también son ricas en sodio y colesterol; los tres factores juntos constituyen una bomba de relojería si basamos nuestra alimentación en esta opción.

Las frituras deben consumirse igualmente de forma puntual y moderada. El hecho de freir un alimento le confiere inmediatamente un mayor contenido en grasas que en crudo, al absorber este gran cantidad de aceite.

Lo mismo aplica en el caso de los embutidos y carnes procesadas como salchichas, que normalmente contienen altos niveles de materia grasa, sal y sulfitos.

Ojo con las salsas, como con todo producto procesado. Una pizca de sal y una cucharadita de aceite son el mejor y más saludable aderezo para una ensalada.

Asimismo, el abuso del alcohol tampoco no es recomendable en el caso que nos ocupa. Si bien un consumo regular y moderado de vino se ha descrito en diferentes estudios científicos como protector para el corazón, este dato puede ser engañoso, ya que el consumo habitual de vino por encima de cerveza y licores suele reflejar comportamientos de vida y alimentación menos dañinos que en los otros casos referidos.