En la imagen, el ministro de Ciencia y Tecnología, Josep Piqué.

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EUROPA PRESS-GIRONA El ministro de Ciencia y Tecnología, Josep Piqué, ha expresado su satisfacción por la decisión de la Comisión Europea de remitir a las autoridades españolas el expediente de fusión de las plataformas de televisión digital (Canal Satélite Digital y Via Digital) y destaca que el futuro de la operación dependerá de las condiciones en que quede el mercado de contenidos. Piqué señaló ayer que el objetivo del Gobierno es evitar que una operación de concentración suponga un ejercicio de monopolio desde el punto de vista de la demanda de los contenidos, «particularmente de los más relevantes a la hora de adquirir una oferta de televisión de pago, como los acontecimientos deportivos, particularmente los partidos de fútbol y las grandes películas norteamericanas».

En este sentido, el ministro recordó que aunque hay otras alternativas tecnológicas a la televisión de pago, como la televisión digital terrestre, las plataformas por satélite tienen el 80 por ciento del mercado. A juicio de Piqué, también hay que reflexionar sobre la labor de 'carrier' y sobre la capacidad de que otras alternativas a la televisión digital por satélite puedan presentar sus ofertas a través de esa plataforma única.

Otros elementos que deben tenerse en cuenta son, según Piqué, la posibilidad de que uno de los accionistas de la plataforma fusionada sea al mismo tiempo dominante en el sector de las líneas ADSL o que pueda haber participaciones cruzadas en diferentes ofertas de televisión, tanto televisiones privadas en abierto como televisiones de pago. Junto al interés del Gobierno por garantizar la competencia y la libertad de los ciudadanos, Piqué reconoció al mismo tiempo que desde el punto de vista empresarial «no se puede hacer un planteamiento sectorial sobre la base de un mantenimiento permanente de una situación de pérdidas».

En este sentido, apostó por buscar un equilibrio entre ambos intereses y se mostró convencido de que «se puede conseguir», aunque advirtió que «nadie crea que las cosas van a ser fáciles». El ministro celebró que la Comisión Europea haya entendido que esta es una decisión de ámbito fundamentalmente español y que por lo tanto son las autoridades de competencia de nuestro país las que van a tener que decidir. No obstante, al haber muchos elementos de carácter técnico sobre los que dilucidar, señaló que el papel de la Comisión Nacional del Mercado de Telecomunicaciones será esencial.