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El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) propuso ayer una sanción de 600.000 euros a la central nuclear de Zorita (Guadalajara) al considerar una infracción grave el asalto de los activistas de Greenpeace a sus instalaciones el pasado jueves. Según fuentes del CSN, este máximo organismo encargado de velar por la seguridad nuclear remitió ayer el Ministerio de Economía su propuesta de sanción, la máxima contemplada dentro de las infracciones graves incluidas dentro del reglamento de instalaciones nucleares.

En su expediente sancionador, el Consejo señala que el incidente protagonizado por los ecologistas constituye una infracción grave que vulnera el Plan de Actuaciones para la Seguridad Física, cuestión incluida dentro del Reglamento de Instalaciones Nucleares (RIN). Este suceso no ha sido calificado dentro de las faltas muy graves, que conllevaría otro tipo de sanciones y medidas, porque este apartado recoge los fallos correspondientes a la seguridad nuclear.

Por otra parte, el CSN exige a la central que ponga en marcha dos actuaciones extraordinarias relacionadas con el control de los accesos a los sistemas de vigilancia y el establecimiento de barreras físicas, así como la revisión del Plan de Seguridad Física de la instalación. Para que la central pueda arrancar, ahora está en parada técnica ordenada por el CSN a raíz del asalto de los ecologistas, y reiniciar su actividad deberán estar implantadas estas exigencias.