El diseño de este modelo es sinónimo de elegancia y de modernidad, con unas líneas muy marcadas.

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La marca alemana se ha metido a fondo en la carrera por los modelos eléctricos en todas sus variantes. La verdad es que tardó quizá demasiado en empezar «la carrera» de los vehículos más sostenibles con cero emisiones, pero ha pasado delante de prácticamente todas las marcas premium.

De hecho, tienen previsto que todos los modelos sean de este tipo antes de que acabe la década, un reto más que considerable y quizá un poco arriesgado teniendo en cuenta que no todos los potenciales compradores de este tipo de vehículos tienen un sitio donde cargarlo y que las ciudades y pueblos aún no están preparados para alcanzar un alto porcentaje de cargadores en sus calles.

El vehículo que hoy nos ocupa, el EQB 250, cuenta con una estética que deriva directamente del Mercedes GLB, es decir, un vehículo a medio camino entre una estética todo camino y un vehículo familiar. De hecho, del GLB hereda la posibilidad de tener siete plazas, lo cual es muy interesante.

Del frontal hay que destacar su parrilla sin ventilación, como en la mayoría de los vehículos eléctricos, que viene acabada en plástico negro brillante. Además, los faros delanteros son mucho más finos que en el GLB.

La parte posterior del vehículo cuenta con unas ópticas que sí son prácticamente iguales a las del modelo con motor de gasolina, aunque el sitio de la matrícula se ha visto rebajado bastante y se ha situado en la parte del parachoques.

El EQB ofrece por ahora tres niveles de motorización: 250, 300 4MATIC y 350 4MATIC. Las potencias van desde los 190 CV del modelo que hemos probado nosotros pasando por los 228 CV del intermedio, i llegando hasta los 292 CV de la variante más potente.

En las dos variantes 4MATIC se agrega una configuración de doble motor, con uno situado en cada eje.

La batería tiene la misma capacidad para las tres variantes, 66,5 kWh. Esta está compuesta por 5 módulos individuales en lugar de uno sólo. Por eso, precisamente el vehículo que tiene menor potencia es el que tiene mayor autonomía, al llegar hasta los 469 Km, que es una cifra suficiente para ir tranquilos y poder circular por las islas.

En las tres variantes del modelo, las prestaciones no varían respecto a la velocidad máxima, que es la misma, 160 km/h. Lo que varía es la aceleración de 0 a 100 Km/h, que es bastante distinta, ya que hay tres segundos de diferencia entre la versión menos potente y la que lo es más. Así, la unidad que hemos probado tarda 8,9 segundos y la más potente, 6. Hay que decir que la menos potente ya es más que suficiente para conducir de manera ágil y con total seguridad.

El interior del vehículo, como no podía ser de otra manera en un vehículo de sus características, cuenta con unos acabados de primer orden, con presencia de algún plástico, pero nada molesto.

Como prácticamente toda la gama, dispone de una pantalla de alta resolución continua desde donde se solían encontrar los marcadores de toda la vida hasta la consola central, que es del todo configurable y muestra toda la información que se puede ofrecer en un vehículo, con un software de lo más intuitivo.

Del interior también cabe destacar su amplitud, donde 5 adultos van muy cómodamente sentados, con la posibilidad de pedirlo con dos plazas extra por un poco más. Es una opción muy muy interesante para usarlas en un caso de necesidad, teniendo en cuenta que es básicamente para niños.

Resumiendo, se trata de un vehículo amplio, muy cómodo, práctico y de calidad, que podéis encontrar por un precio razonable ya que parte de los 57.000 euros.

Lo podéis encontrar y probar en el concesionario Mercedes de Autovidal, situado en Gran Via Asima, 24.