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Dos décadas dedicadas a la acogida e inserción social de personas que no tienen a dónde ir, atesoran numerosos casos de éxito y de satisfacción personal tanto para los usuarios como para el personal de La Sapiència. Esta fundación creada por el Bisbat de Mallorca gestiona desde 2003 la Casa de Familia, un centro de acogida que tiende una mano a muchas personas que a menudo llegan desde las situaciones sociales más complejas.

Este miércoles, los usuarios de este centro, sus trabajadores, voluntarios, antiguos empleados y autoridades invitadas han celebrado este vigésimo aniversario con una paella multitudinaria en el Casal de Ruberts. A la comida han asistido el Obispo de Mallorca y presidente de La Sapiència, Mons. Sebastià Taltavull; el conseller de Benestar Social del Consell y presidente del IMAS, Guillermo Sánchez; el director insular de Inclusió Social, Andreu Jaume; el director de La Sapiència, Antoni Moyà; los alcaldes de Costitx, Antoni Salas, y de Sencelles, Joan Carles Verd y la coordinadora del Casal de Ruberts, Aina Torres.

Celebración 20 aniversario de Casa de Familia en Ruberts
De izquierda a derecha, Antoni Salas, Guillermo Sánchez, el obispo Sebastià Taltavull, Antoni Moyà, Joan Carles Verd, Andreu Jaume y Aina Torres.

Un techo y un futuro

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El Obispo destaca que «estos 20 años significan mucha gente que ha trabajado y mucha gente que ha sido atendida, año tras año». Taltavull afirma que «se trata de una acción prioritaria para la Iglesia de Mallorca» y añade que el centro «quiere ser la familia de quienes no tienen techo ni a nadie».

El centro de acogida está ubicado en Palma y dispone de 170 plazas concertadas con el IMAS. Allí, más de 80 profesionales - entre psicólogos, enfermeros, educadores sociales, monitores, personal de limpieza y de cocina, etc. - prestan un servicio integral para aquellos que llegan en las peores situaciones imaginables. Hay un servicio de acogida residencial para personas derivadas de adicción, de salud mental o con enfermedades invalidantes; y otro de inserción social para aquellos usuarios que, pese a su situación, tienen posibilidades de recuperar su vida y su sitio en la sociedad.

La historia de Casa de Familia comienza en el año 2000, cuando La Sapiència tuvo que dejar el Hospital de Nit en la Misericòrdia y el Obispado cedió para este fin el Casal de la Pietat. En este edificio distintas entidades se habían dedicado a las personas vulnerables durante más de cuatro siglos. El IMAS reformó el edificio y en 2003 echó a andar este ejemplo de colaboración entre la Iglesia y el Consell de Mallorca por el bien de los más necesitados.