Los investigadores tienen identificados a 400 milicianos fallecidos en la batalla. | Ultima Hora

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Bajo la blanca arena de la playa de sa Coma, donde miles de turistas disfrutan cada verano del sol y el mar, se esconde la que puede ser la fosa de la Guerra Civil más grande de Mallorca. Hace años que su exhumación está en mente tanto por parte del Govern como de la Generalitat de Catalunya ya que se estima que cerca del 90 % de los restos que puedan localizarse son milicianos catalanes. El Cuarto Plan de Fosas al fin prevé su apertura y se estima que en un semana (a partir del 20 de marzo) puedan iniciarse los trabajos.

En realidad, estos debían empezar el próximo martes pero la falta de un permiso adicional de Costas lo ha retrasado unos días. Los trabajos de exhumación se realizarán por fases. En esta primera que ahora empieza se llevará a cabo una intervención previa con unas primeras catas en la zona de la playa (la parte más septentrional) donde se supone que fueron enterrados los milicianos y voluntarios. El objetivo ahora es localizar al menos las zanjas de los enterramientos. Estos trabajos se alargarán hasta principios de abril. «El objetivo es no comprometer la temporada turística que ahora se inicia, por lo que haremos esta fase inicial de investigación para conocer más datos y luego, a finales de septiembre u octubre, ya empezaríamos las excavaciones», explicaba ayer el secretario autonómico de Memòria Democràtica, Jesús Jurado.

Imagen de Sa Torra Nova. Foto: Manuel Aguilera.

Mientras se realizan estas primeras catas continuarán los trabajos también en el cementerio de Son Coletes de Manacor, con una previsión de cinco meses. Luego, más adelante, también está prevista la exhumación de las posibles fosas en el hospital de Sangre, la finca de Son Escrivà (al lado del Puig de sa Font) y en el interior y exterior del antiguo cementerio de Son Carrió. «El plan de actuaciones de la Comissió de Memòria Democràtica prevé estos trabajos también dentro del 2024», aclara Jurado al recordar que esta intervención será larga. «La excavación en la playa de sa Coma es todo un reto ya que es un lugar atípico, sabemos que no tendremos que ir tan profundo como en Son Coletes, pero también debemos tener en cuenta que desconocemos cómo se ha modificado el terreno en estos años, hasta que no abramos, no lo sabremos», remarca.

Según los estudios del investigador Gonzalo Berger, de Batalla de Mallorca, hay cerca de 400 personas muertas certificadas con documentación a consecuencia del desembarco y la posterior batalla. Desde la Generalitat de Catalunya trabajan en un banco de ADN para que, una vez localizado los restos, puedan cotejarse para poder ser identificados.

El apunte

Una batalla con 5.000 efectivos republicanos y 4.000 nacionales

El investigador Manuel Aguilera ha estudiado con determinación junto a sus compañeros de Espais de la Batalla de Mallorca, las construcciones y los restos materiales de lo combates en esta zona del Llevant. Aguilera recuerda que según fuentes orales las fosas están bien identificadas aunque también se escondieron cuerpos en paredes de piedra o se quemaron, «por lo que sabemos que hay restos que se habrán perdido», lamenta. Según Gonzalo Berger en la batalla liderada por el capitán Bayo participaron 5.000 efectivos republicanos contra 4.000 nacionales. El desembarco se produjo en agosto de 1936 centrándose en la Punta de n’Amer y sa Coma.

Punto de vista
Jaime Mora

Un trabajo necesario

Jaime Mora

La fallida expedición del comandante Alberto Bayo a Mallorca en agosto de 1936 se saldó con una sangrienta derrota que dejó tras de sí centenares de víctimas. La mayoría de ellas siguen hoy enterradas en la playa de Sa Coma, donde residentes y turistas se tuestan al sol cada verano, ajenos a la presencia de unos cadáveres que ahora el Govern va a exhumar en su cuarto Plan de Fosas. Los milicianos podrán así descansar, por fin, donde decidan sus familiares.