Los 'escars' están pendientes de demolición desde 2009.

Más de 20 casetas de varadero del Port des Canonge en Banyalbufar están pendientes de demolición desde el año 2009. 18 propietarios recurrieron a los tribunales para evitar el derribo y perdieron. Hay dos sentencias de 5 afectados de 2012 y trece de otros 14 afectados (la última de 2013). En todos los casos se ha descartado de manera firme la conservación de las estructuras construidas en el deslinde público de Costas.

El origen de la disputa se remonta al año 2009 cuando la entonces ministra de Medio Ambiente denegó las concesiones de ocupación de terrenos de dominio público marítimo terrestres de las casetas de varadero por el «marcado carácter regresivo» del tramo de costa en el que se habían ejecutado. La denegación prioriza el derecho de uso público y gratuito de la playa y concluye que la cala no tiene en este punto anchura suficiente, por lo que las casetas de varadero interrumpen el uso público.

De nada han servido los intentos de los propietarios de recurrir aquella resolución. Argumentaron sin éxito que tenían informes favorables de la Dirección General de Marina Mercante (de 2002), de la Conselleria de Medi Ambient (de 2001) y del Ajuntament de Banyalbufar (de 2004). Aseguraban que las casetas «cumplen una función importante de contención del talud natural de una playa regresiva, al tiempo que actúan como franja de seguridad». Incluso aportaron un proyecto de Tragsa, realizado a instancias de la Demarcación de Costas, en el que se prevé que las casetas de varadero no se derriben.

Agotados todos estos argumentos, los afectados trataron de demostrar el valor patrimonial de los escars, situados en la Serra de Tramuntana, pero los tribunales concluyeron que el hecho de que estén incluidos en una zona declarada Patrimonio de la Humanidad, no implica que tengan la consideración de Bién de Interés Cultural (BIC). Hasta la fecha el Consell de Mallorca solo ha protegido los antiguos escars de Santanyí, Llucmajor y Campos, pero no hay ninguna caseta de varadero protegida a día de hoy en la Serra de Tramuntana.