Un municipio de 7.500 habitantes. Vista general de la plaza Comte d’Empúries, con el Ajuntament de Muro a la derecha. El municipio superó hace dos años los siete mil habitantes que marca el Estado para destinar un funcionario al Juzgado de Paz, pero éste nunca se ha incorporado .

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El Ajuntament de Muro ha recurrido a los juzgados para exigir a la propia Administración de Justicia que cumpla con la obligación de dotar al Juzgado de Paz local de un funcionario. El municipio cuenta con 7.500 habitantes, y desde hace dos años ha superado la cifra de los 7.000 que obliga al Estado a designar un funcionario para el Juzgado de Paz. Tras formalizar la solicitud hace unos meses y no haber obtenido respuesta, en el pleno de finales de agosto el Ajuntament de Muro aprobó interponer un recurso contencioso administrativo contra el Ministerio de Justicia para reclamar el gestor que le corresponde.

El alcalde de Muro, Miquel Porquer (PI), explica que «se trata de una competencia impropia que asume el Ayuntamiento designando a esta labor a una de las funcionarias municipales sin que le corresponda; afortunadamente contamos con personas que quieren ayudar y hacerlo, y con un juez de paz que está jubilado y dedica muchas horas a esta labor, porque si no asumiéramos este servicio aunque no nos corresponda, los vecinos de Muro tendrían serios problemas para obtener certificados de defunción, partidas de nacimiento, inscribir a los recién nacidos o para casarse por lo civil, por ejemplo».

La decisión del Ajuntament de Muro de denunciar a Justicia pudo salir adelante por el apoyo del grupo de la oposición Més per Muro. El pacto de gobierno (CDM-PI-PP) no fue unánime a la hora de tomar esta decisión, sino que la concejal del PP, Marga Ballester, se abstuvo y abogó que designar un funcionario municipal para el Juzgado de Paz es una solución que cuenta con informes desfavorables del secretario y del interventor del Ajuntament. El portavoz de Més, Miquel Àngel Tortell, defiende su voto a favor. «Este caso es un ejemplo más del mal funcionamiento del sistema judicial; y nuestra obligación es arriesgarnos para defender los derechos de los ciudadanos», apunta.

A partir del próximo lunes, el juzgado de paz abrirá de lunes a viernes de 9 a 13 horas, recuperando su horario habitual. Los últimos tres meses el horario se había restringido a dos horas los martes y jueves, debido a el personal asignado estaba de baja. Las funciones de juez de paz de Muro las ejerce Damià Payeras, quien fue concejal durante una larga etapa. «Ha sacado adelante todos los asuntos poniendo muchas horas y mucha voluntad de su parte», agradece el alcalde.