Imagen de la fiesta. | Joan Socies

Más allá de la fiesta de Sant Agustí, un año más, el protagonista principal de la celebración conventual de Felanitx fue la vieja peña antitaurina de El Cosso. Su fiesta, tres años después, volvió a ocupar las principales calles y plazas de la ciudad. Junto a ellos, decenas de peñas o grupos de amigos se organizaron para celebrar de bar en bar la fiesta de Sant Agustí.

Fue mucha la gente que este domingo se acercó hasta Felanitx para participar, principalmente, de los actos de El Cosso. A primera hora de la mañana, a las ocho, las escaleras de la Font de Santa Margalida ya estaban repletas de jóvenes que querían asistir a la resurrección de la Quica. Así, en medio de un mar de estelades, el icónico animal disecado resucitó para dar paso a la fiesta.

Una hora más tarde, en la plaza de s’Arraval, un gentío esperaba el inicio del pregón de El Cosso. Con la plaza llena de gente, apareció bajo un gran baldaquino Sor Estiércol, el alter ego del artista local Albert Iglesias. Éste apareció vestido igual que lo hace la Dama de los Cavallets.

Iglesias subió al escenario acompañado de doce personajes relacionados con la historia de Felanitx. Para ello, sobre el catafalco se montó una gran mesa a modo de última cena. A partir de ahí, el pregonero quiso explicar lo que llamó la «Història desconeguda de un pueblo que no sabe lo que tiene, ni sabe lo que quiere». Así, usando la ironía felanitxera y sin criticar en exceso la ciudad, ya que «todos sabemos lo mal que está Felanitx». «Si me hicieran un descuento por cada mierda de perro que piso, no pagaría impuestos», señaló ante un público entregado entre aplausos y risas.

El Cosso da inicio a la fiesta de Sant Agustí
El Cosso da inicio a la fiesta de Sant Agustí

Entre los personajes invitados para esta Última Cena estaban un felanitxer ilustre como el propio Nitx (Nietzsche) y la infanta Isabel, que volvió a escenificar el famoso episodio de su visita a la ciudad a principio del siglo XX, pidiendo que le quitasen de en medio el «mamarracho» de Sant Joan Pelós. Tampoco no faltaron Carmen Sevilla, Sabrina, Julio Iglesias, Tina Turner, Édith Piaf, ET o el famoso torero Isidoro, que brindó grandes tardes de gloria en el coso de la Macarena. Otra de las invitadas ilustres fue Maria Antònia Munar, que tras su presentación el público respondió gritando «Llibertat presos polítics!».

Tras la presentación del elenco, Iglesias también habló de las incongruencias existentes en Felanitx y repasó distintos elementos culturales y patrimoniales que se han perdido. Finalmente, reivindicó su papel de pinchadiscos e indicó que ha actuado en distintos puntos de la Isla y de fuera, pero que «en Felanitx no me quieren y me dicen que es por mi estilo».

El pregón se clausuró con el estreno del himno de El Cosso cantado por Maria Hein y Dani    Illan. Iglesias apuntó que el himno de Felanitx «ha muerto de viejo, machista e hipercatólico». Tras finalizar el pregón, ya se empezaron a ver otras peñas por las calles de la ciudad. Los cosseros siguieron su ruta para ir a buscar los polos.

Ya las 11 de la mañana, en el convento empezó la misa solemne. Las autoridades acudieron al acto acompañadas por los Cavallets, Caparrots y Gegants. En el interior de la iglesia conventual, los Cavallets interpretaron uno de sus bailes. Mientras, fuera del templo los integrantes de El Cosso ya aguardaban el paso de las autoridades bajo el palio.

Bajo palio

Este año, el paso bajo palio fue rápido. Pasaron la presidenta del Consell, Catalina Cladera; la consellera de Hisenda, Rosario Sánchez; el alcalde, Jaume Monserrat, y el resto del Consistorio felanitxer, aunque este año solo les arrojaron líquidos, agua, cerveza o pomada. El alcalde Monserrat intentó que este año que las autoridades pasarán entre los Cavallets y los Gegantspero no se le permitió. Así que, un año más, tuvieron que pasar al final con ‘remojón’ incluido.

Una de las novedades de este año fue el retorno de los regidores del PP bajo palio. Catalina Soler lideró el paso entre la muchedumbre cossera, después que, tras las polémicas de hace unos años, el Partido Popular de Felanitx había optado por no pasar por el palio. Finalmente, quien también pasó a hombros bajo el palio fue el párroco, Josep Cerdà. La jornada festiva de Sant Agustí finalizó con los bailes de los Cavallets y Gegants ante el Ayuntamiento.

Por la tarde, Felanitx ya vivió otro tipo de fiesta. La llegada de miles de personas en autobuses o en coches particulares provocó algunos problemas de tráfico, pero la fiesta, la diversión, el macrobotellón de la tarde discurrió dentro de la normalidad de un día así.