Cientos de personas intentando coger el tren tras el final del Much de Sineu. | Twitter: @MobiMallorca

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Un sálvese quien pueda en toda regla. Así fue el inicio y el fin de fiesta del Much de Sineu. Jóvenes y no tan jóvenes esperando llegar o regresar a Palma o a otros municipios en tren. Lo que no sabían es que el SFM no había previsto aumentar las frecuencias o poner más convoyes. ¿El resultado? Caos, peleas e inseguridad, que se puede apreciar en las imágenes que ya circulan por las redes sociales, que usuarios y trabajadores no han dejado de criticar.

Explica la situación que se vivió el lunes una usuaria que optó por ir al Much en tren: «Íbamos como sardinas en lata, sin respetar los aforos y prácticamente nadie llevaba mascarilla. El calor era asfixiante y la sensación de agobio era horrible. Ya en la Intermodal las puertas del tren no se abrieron hasta que no faltaban escasos minutos para la salida y la gente se comenzó a apelotonar para entrar. Mis amigas y yo, afortunadamente, cogimos un asiento, pero los que estaban de pie iban totalmente pegados. Cuando el tren paraba en las estaciones, las personas que esperaban fuera forzaban para intentar entrar, y en algunos casos se metieron 'con calzador'. No había personal en las paradas que lo controlara. La situación era insostenible. Al llegar a Sineu tampoco mejoró la situación: tuvimos que estar haciendo cola al sol para pode salir, ya que había que pasar la tarjeta por el torno», denuncia esta joven.

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En este sentido, asegura no entender por qué no se reforzaron los servicios ni se controlaron los aforos. «Fue un auténtico caos y se dio una imagen patética. Los que íbamos de fiesta lo pasamos mal, pero para los que cogen ese tren habitualmente para ir a trabajar fue aún peor. Un auténtico despropósito», apostilla.

Tras la fiesta, muchos jóvenes optaron de nuevo por regresar en ferrocarril, dirección Palma o Manacor, pero se encontraron con cientos de personas que habían tenido la misma idea. A la hora de coger el tren, carreras para entrar, porque la mayoría ya sabía que si no conseguía plaza en esos vagones, les tocaría esperar varias horas hasta poder coger otro. Mientras, la Policía hacía su agosto a las afueras de la localidad con los controles de alcoholemia, que también dificultaron la salida de Sineu por carretera.

Muchos se preguntan ahora por qué la gerencia de Serveis Ferroviaris de Mallorca (SFM) no había previsto aumentar las frecuencias, habida cuenta de que el Much de Sineu se ha convertido en una las fiestas más populares de Mallorca y que, este verano, volvía a celebrarse tras dos años cancelada por la pandemia del coronavirus. A raíz de las críticas, el conseller de Movilidad y Vivienda del Govern, Josep Marí, se ha visto obligado a hablar y lamentar las «molestias» que se han podido generar por la falta de trenes para dar servicio a los usuarios: «Espero que, en todo caso, para años posteriores seamos capaces de dar servicio a la ciudadanía», ha expresado Marí.