La nutrida representación franciscana junto a la escultura de San Francisco. | J. LLABRÉS

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El Santuario de Lluc acogió este sábado una peregrinación de las órdenes y congregaciones de la Familia Franciscana después de dos años de pandemia que impidieron estas reuniones. La jornada se inició en el monumento del Tercer Misteri, que fue erigido por iniciativa de la Tercera Orden de San Francisco, hoy Orden Franciscana Secular (OFS), a principios del siglo XX. Desde allí se dirigieron al camarín de Nostra Senyora de Lluc, en la basílica del Santuario, donde recibieron el saludo del prior, Marià Gastalver.

Donación

Tras ello, se encaminaron al Jardí Naturalista, donde el provincial de la Tercera Orden Regular (TOR), Manuel Romero, bendijo una pequeña estatua de San Francisco donada por la OFS. Seguidamente tuvo lugar una misa de agradecimiento por la experiencia vivida y por todos estos años de franciscanismo en Mallorca que fue presidida por Jaume Puigserver (TOR), asistente espiritual de la OFS de Balears.

Tras una comida fraterna en el Acolliment, el día finalizó, por la tarde, con el canto de la Salve ante Nostra Senyora de Lluc.