Vista general desde el mar de la urbanización Formentor. | Ultima Hora

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El Ajuntament de Pollença busca una solución para completar la dotación de servicios y el desarrollo de la urbanización Formentor con el menor volumen de edificación posible. Así lo afirma el alcalde Tomeu Cifre después de que Antonia Gomila (la abogada que en 2015 consiguió que el Supremo anulara la licencia de Villa Cortina por su impacto visual) haya registrado un escrito en el que exige que se le conceda a uno de sus clientes licencia de obra nueva o en su defecto que se emita una certificación urbanística indicando los requisitos que deberá superar para obtenerla.

En su escrito Gomila advierte que se reserva las acciones legales oportunas para el caso de que el Consistorio no dé la licencia ni emita el certificado. El alcalde podría enfrentarse a una nueva demanda por inactividad como la que en su día presentó el abogado (ya fallecido) Leopoldo de Miguel por presuntamente obstaculizar el desarrollo de urbanizaciones como Formentor, el Vilà o la Font.
El detonante ha sido ahora la concesión de la licencia de reforma integral al hotel Formentor. El alcalde exigió a la propiedad antes de firmar el permiso que cediera al pueblo los viales, aparcamientos y zonas verdes.

Gomila teme que esta cesión perjudique a su cliente que, con la anterior normativa, quería acogerse a una de las compensaciones previstas para construir tres viviendas en su solar comercial. «Estamos valorando si las cesiones de zonas verdes que ha hecho el hotel son suficientes porque nuestro objetivo es que se edifique lo menos posible en la zona», dice el alcalde Tomeu Cifre.