Objetivo 2050. La desaparición del carbón entre las mercancías que se gestionan en el puerto de Alcúdia tiene su origen en el proceso de descarbonización de la central de Es Murterar y en la Llei de Canvi Climàtic de Balears, que fija en 2050 un archipiélago que solo producirá energía de fuentes limpias.

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El carbón ha desaparecido por completo en el registro de mercancías embarcadas y desembarcadas en el puerto de Alcúdia durante este 2021. Una mercancía que en 2018 alcanzaba un volumen de más de un millón de toneladas ha ido descendiendo hasta las 718.378 toneladas en 2019 y 95.170 toneladas en 2020. En lo que llevamos de año no se han producido tráficos de cargamentos de carbón en el puerto de Alcúdia y fuentes de la Autoritat Portuària de Balears auguran que la situación se va a mantener así el resto de 2021.

La falta de demanda de carbón en la Isla está ligada a la progresiva reconversión de la central térmica de Es Murterar, también en Alcúdia, y al proceso de descarbonización de la producción energética en el Archipiélago, que avala la Llei de Canvi Climàtic de Balears y que fija para 2050 un panorama en el que toda la energía que se produzca en las Islas deberá proceder de fuentes limpias.

De hecho, la descarbonización afectará a las instalaciones portuarias de Mallorca y, por ejemplo, la Estación Marítima número 4 de Palma se convertirá en el futuro en el primer edificio de la Autoritat Portuèria de Balears de consumo energético casi nulo al utilizar hidrógeno.

Embarcaciones

La disminución drástica de la entrada y salida de carbón del puerto de Alcúdia ha conllevado también a que los buques que lo transportan hayan dejado de realizar viajes. Así, en 2018 se registraron 218 embarcaciones implicadas en la carga y descarga de carbón y la cifra bajó a 89 buques en 2019.

El año pasado solo se registraron 11 naves transportando carbón y en 2021 no ha habido ninguna operación.

El progresivo descenso de la llegada de carbón al puerto de Alcúdia contrasta con el auge que experimentó esta mercancía en los años noventa del pasado siglo, cuando para alimentar Es Murterar y otras instalaciones energéticas de Mallorca, así como con la subida de registros de mercancía general, se llevó a cabo una sustancial prolongación del muelle de ribera.

La central de Es Murterar comenzó su proceso de reconversión en 2019, cuando los grupos 1 y 2 de carbón dejaron de funcionar y los dos restantes redujeron su actividad de forma sustancial a un total de 1.500 horas anuales.

El pasado mes de agosto se limitaron las horas aún más hasta llegar a las 500, que equivalen a unos 20 días al año. Este calendario de descarbonización indica que en tan solo dos años el carbón ha pasado de generar la mitad de la electricidad a menos del 5 por ciento.

Endesa ha comenzado ya las obras de construcción del parque fotovoltaico de Nou Biniatria, en Alcúdia, y planea la creación de una planta para generar hidrógeno verde. Se habilitará en las instalaciones de la vieja central térmica de Es Murterar y estará asociada al parque fotovoltaico de Nou Biniatra y a otros que estén situados en las cercanías.