El alcalde declaró en mayo de 2017 en los juzgados de Inca. | Elena Ballestero

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El Juzgado de Instrucción número 3 de Inca ha archivado la causa contra el alcalde de Pollença, Tomeu Cifre, y el gerente de la Empresa Municipal de Serveis (Emser) por un presunto delito de prevaricación administrativa derivado de la municipalización del suministro de agua en Cala Sant Vicenç en 2014.

La juez decreta el sobreseimiento provisional de la causa después de que tanto el Ministerio Fiscal como la representación de los denunciantes lo hubieran solicitado de conformidad con el artículo 641.1 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Los demandantes presentaron un escrito renunciando las acciones penales y civiles que pudieran corresponder para que se procediera al archivo provisional de la causa.

Tanto Cifre como el gerente de Emser, TomeuServera, declararon en los juzgados de Inca el 3 de mayo de 2017 por este presunto delito de prevaricación administrativa que ahora se ha sobreseído.

Un vecino que no estaba conforme con pagar 300 euros por el nuevo contador de agua denunció al gerente y al alcalde por presuntas amenazas y coacciones.

Aseguraba que el Ajuntament amenazó a los vecinos con cortarles el agua para que abonaran el nuevo contador. Además, les acusaba de conseguir una recaudación indebida de cantidades no regladas ni sometidas a trámite administrativo alguno y de cobrar anticipadamente a los firmantes sin pasar por la jurisdicción contencioso-administrativa.

El caso ya fue archivado en el juzgado de lo Contencioso Administrativo, pero el demandante también denunció por lo penal y la juez llamó a declarar        tanto a Cifre como al directivo de Emser.

Reacciones

El alcalde, Tomeu Cifre, manifestó su satisfacción por la resolución judicial y porque «se ha demostrado que el Ajuntament de Pollença actuó de forma correcta cuando municipalizó el servicio de suministro de agua en Cala Sant Vicenç».

Además, Cifre considera que «este sobreseimiento demuestra también que existe un colectivo de vecinos que no miran realmente por los intereses de Cala Sant Vicenç, sino por los suyos propios. Pretendían seguir sin pagar el agua».