Una profesional de S’Hort Vell explica a un grupo de usuarios de la Fundació Es Garrover cómo se desarrollará la sesión. | Juanjo Roig

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La Fundació Es Garrover, con sede en Inca, ha puesto en marcha un proyecto de intervenciones asistidas en las que se ha utilizado una perra como apoyo al desarrollo de habilidades socioemocionales de un grupo de usuarios de la entidad.

La iniciativa ha servido también para medir el impacto de las mascotas y comprobar que la interacción entre los animales y las personas con trastorno de salud mental ha sido altamente positiva.

Para ello, la Fundació Es Garrover ha contado con los profesionales del centro S’Hort Vell, de Biniali, que lleva más de veinte años realizando equitación infantil y ofreciendo programas terapéuticos con caballos y perros. En el proyecto han participado diez personas divididas en dos grupos que durante ocho sesiones han desarrollado encuentros de interacción positiva con la perra Maya y una profesional de S’Hort Vell.

La investigación científica ha demostrado que «el contacto y la relación con los animales reduce el miedo, mejora los estados de ansiedad, aumenta la confianza y la tranquilidad, mejora la gestión del dolor, estimula la la interacción social y la promoción de la afectividad», según explican desde la Fundació Es Garrover.

El objetivo final del proyecto de colaboración entre las dos entidades persigue la utilización de metodologías flexibles e innovadoras que mejoren la calidad de vida de las personas con trastorno de salud mental.