La Dirección General de Tráfico (DGT) ya ha instalado los lectores de matrícula en la carretera de Formentor. Legalmente se establecen dos tramos diferenciados con dos normativas diferentes, sus propias salvedades y multas acumulables de entre 80 y 200 euros. | Archivo

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Más de 150.000 vehículos circularon por la carretera de Formentor entre el 15 de junio y el 15 de septiembre de 2020 cuando, debido a la pandemia, el Consell, el Govern, el Ajuntament de Pollença y la Dirección General de Tràfico (DGT) acordaron dejar en suspenso las limitaciones de paso que se venían aplicando a los vehículos privados a motor entre la playa y el faro desde el año 2018.

El pico de afluencia se produjo la semana del 10 al 16 de agosto cuando se contabilizaron 36.448 unidades en la estación de abajo (Km 2 de la carretera). Teniendo en cuenta que la sección de control cuenta en ambos sentidos eso se traduce en 18.224 vehículos en la semana punta. De ellos 8.432 completaron la excursión hasta el faro de Formentor, el resto se quedaron en la playa.

Pese a que los registros reflejan la media semanal y no distinguen la afluencia diaria (tradicionalmente es mayor los miércoles y fines de semana) la estimación media diaria en 2020 fue de 1.603 vehículos en la semana punta. Se aleja de la media diaria de 3.839 vehículos registrados en julio de 2017 y de 5.200 en septiembre de aquél mismo año, pero está muy por encima de las previsiones que las autorizaciones tenían para el primer verano pandémico.

Nuevas restricciones

Las restricciones regresan el próximo 15 de junio y lo hacen ampliando la protección a toda la carretera de Formentor lo que quiere decir que desde mediados de mes y hasta el 15 de septiembre (de 10 a 19 horas) solo podrán transitar entre el Port de Pollença y el Faro de Formentor, los vehículos privados previamente autorizados (hay que pedirlo con tres días hábiles de antelación en la dirección formentor@dgt.es ) y los ciclistas. Los autocares, taxistas y VTC podrán circular también (previa autorización), pero solo entre el Port de Pollença y la playa de Formentor.

Con el nuevo planteamiento las administraciones intentan evitar que el acceso a la playa de Formentor se convierta en una ratonera como ocurrió en 2028 y 2019 cuando llegó a quedar atrapada la lanzadera.

La idea de las administraciones es que los usuarios opten por aparcar sus vehículos en la variante del Port de Pollença donde podrán coger (previo pago de la correspondiente tarifa) los autobuses lanzadera de Transportes de les Illes Balears (TIB) que saldrán cada media hora hacia la playa y cada hora hacia el faro.

Habrá varias paradas en el recorrido: en el mítico mirador del Colomer, en la playa de Formentor, en el acceso a Cala Figuera y en el faro. En ninguna de dichas paradas se han habilitado de momento pérgolas que permitan a los usuarios aguardar a la sombra. Tampoco hay (salvo en los restaurantes del faro y de la playa) baños de los que puedan hacer uso los pasajeros.