Imagen de la sede de Majórica en Manacor. | Maria Nadal

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«Ninguna de las ofertas es interesante. Necesitan ser mejoradas». El juez deja la venta de Majorica en el aire y convoca una ?subastilla? antes de tomar la decisión definitiva sobre el futuro de la empresa perlera. El juzgado de lo Mercantil se aparta del criterio que fijó el administrador concursal, que apostaba por llevar a cabo la operación ya y adjudicársela a Majorperla, propiedad del empresario francés Gregorie Agustin Bontoux-Halley, un directivo de Carrefour. El comité de empresa se había opuesto a esta opción que sólo se comprometía a mantener 96 de los 277 puestos de trabajo, algo que el magistrado considera «del todo insatisfactorio».

La decisión abre un plazo para que esta empresa y Jofra Deca puedan presentar mejoras en el plazo de cinco días y después, el juez optará por una u otra. Sin embargo, cabe la posibilidad de que la administración concursal pida que se abra al resto de ofertantes.

El proceso de adjudicación fijaba dos criterios a la hora de decidir: la oferta económica y el mantenimiento de empleos. El administrador concursal, Fernando Martínez Sanz, apostó por Majorperla como la que más cuantía ponía encima de la mesa y, por lo tanto, era la única respondía a las deudas que llevaron a Majorica a concurso de acreedores. El magistrado Víctor Heredia del Real se aparta de esta valoración y considera que ninguna de las cinco empresas que presentaron ofertas garantiza un equilibrio óptimo entre las dos exigencias que se marcaban. Sobre Majorperla, señala: «Su oferta es, desde un punto de vista concursal la que satisface en mejor medida los intereses de los acreedores y, por consiguiente es la mejor respecto a ese criterio». Pero señala que se debe dar «más preponderancia» al mantenimiento del empleo. Recuerda que Majorica está en un ERTE desde abril del año pasado: «La empresa y 279 trabajadores se han beneficiado de las medidas de flexibilidad y de protección social. Estamos en un contexto económico social en el que se han adoptado medidas excepcionales para afrontar las consecuencias de la crisis sanitaria. Se han destinado importantes recursos públicos para sostener la viabilidad de Majorica y proteger a sus trabajadores». Concluye: «No va a aceptarse ninguna oferta si no se agota la posibilidad de que se mejoren».

Cinco ofertas

Además de Majorperla optaban a la compra otras cuatro mercantiles: Nova Mallorca Inversiones, liderada por Gabriel Uguet; Jofra Deca, un distribuidor de joyería de Eivissa; Perlas Orquídea, con la denominación de Inversiones Cas Germans y Groupe Marcel Robbez, también de capital francés. Este grupo de sociedades se comprometían a mantener más de 120 empleos aunque sus ofertas económicas eran notablemente más bajas (en torno a dos millones de euros) que las de Majorperla.

De todas ellas, la única que supera el corte para acceder a la ?subastilla? es Jofra Deca. El magistrado tiene en cuenta la suma de liquidez, deuda que asumen y ahorro de costes laborales y establece que la mejor oferta es la de Majorperla, que supone 9,5 millones de euros. Le sigue Jofra, con 8,1 y es la única que está en una horquilla de un 15 por ciento por debajo de la primera, por lo que solo ella pasa a la subastilla.

El magistrado recuerda, no obstante, que el proceso de venta lo dirige el administrador concursal y por eso le da un plazo de dos audiencias para que se pronuncie. Le abre la puerta a pedir cuatro posibles alternativas a la ?subastilla?: que esta se abra a los cinco participantes, una nueva autorización de venta directa, la enajenación por una entidad especializada o la apertura de una subasta pública. Si no, a la ?subastilla?.