Medio centenar de estudiantes de entre 8 y 20 años participaron en las últimas Colonias Musicales de Cala Murta dedicadas al Festival Woodstock en el año 2014. Fue el último año en el que abrió el campamento. Un informe de riesgo de incendios desencadenó el cierre. | Redacción Digital

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Miles de mallorquines pasaron (desde su apertura en los 70 y hasta su clausura definitiva en 2014) por las míticas casas de colonias de verano en Cala Murta, propiedad de la Fundació Rotger Villalonga. Tras 42 años de funcionamiento el Consell advirtió a la propiedad del riesgo de incendio en una parte del campamento. Aunque la fundación planeaba seguir dando el servicio en las instalaciones de la zona alta, una infracción urbanística le impidió obtener la licencia para retomar la actividad. A día de hoy siguen cerradas.

El alcalde de Pollença, Tomeu Cifre y los responsables de la Fundación Rotger Villalonga se han reunido este año con la consellera d’Afers Socials, Juventut i Esports, Fina Santiago, para pedirle que incluya en la futura Llei de Juventut «algún tipo de disposición que permita reabrir las instalaciones», explica el alcalde Tomeu Cifre.

La excepción

La Llei 5/18 de 19 de juny de l’Habitatge de les Illes Balears ya introdujo en su disposición adicional decimoséptima una excepción para que los albergues, casas de colonias, refugios o similares, que no tengan la consideración de actividad complementaria de la actividad agraria, puedan ser autorizados en suelo rústico, pero para obtener la autorización no pueden construir nuevas edificaciones, ampliar las existentes, ni legalizar edificios fuera de ordenación».

Según Tomeu Cifre «para obtener el interés general la Fundació Rotger Villalonga tendría que tirar todas las instalaciones que están fuera de ordenación y volver a levantarlas, algo absurdo. De ahí que hayamos mantenido reuniones con los responsables de la Conselleria de Medi Ambient y del departamento insular de Urbanisme y todos nos decían que fuéramos a ver a la consellera Fina Santiago. Ya que está tramitando la Llei de Juventut podría introducir la disposición que necesitamos para permitir las casas de colonias también en edificios construidos sin licencia en suelo rústico», resume Cifre.

Fuentes de la Conselleria d’Afers Socials, Esports i Juventut, confirman que recibieron a los representantes de la Fundació Rotger Villalonga y del Ajuntament que «expusieron las dificultades que se encuentran para reabrir la casa de colonias, sin concretar, cuál podría ser la solución». «Hasta ahora no han enviado la solicitud formal ni la documentación para que podamos analizar el caso», puntualizan.

«En cualquier caso les dijimos que como responsables de Juventut nos parece bien cualquier servicio que se pueda recuperar para los jóvenes, pero necesitamos conocer el caso concreto con el máximo detalle para consultar a Medi Ambient y Urbanismo», dicen las mismas fuentes.

Respecto a la posible regularización de las colonias a través de la futura ley, la Conselleria d’Afers Socials, Esports i Juventut entiende que «modificar a través de la Llei de Juventut una norma urbanística «está fuera de las competencias de esta Conselleria».