El Govern no solo elimina la zona de exclusión de acceso a Cala Castell sino que redefine el propio concepto de zona de exclusión para poder autorizar usos recreativos en las zonas de exclusión que sí mantiene y que afectan a BICs como el castillo. | Redacción Part Forana

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El anuncio de Medi Ambient del inicio de los trámites para modificar el Pla d’Ordenació dels Recursos Naturals (PORN) de la Serra con el objetivo de recuperar la servidumbre pública de paso por el Camí de Ternelles hasta Cala Castell divide a las asociaciones ecologistas y de montaña.

El GOB advierte de que «para facilitar el uso público dentro de la zona de exclusión de Ternelles se rebaja la protección general de la figura de zona de exclusión, una categoría que se aplica en otras zonas de la Serra de Tramuntana y espacios naturales protegidos de Balears». Denuncia lo que considera un «traje a medida» y anuncia que alegará durante la exposición pública.

Fragilidad ambiental

El histórico militante del GOB, Toni Muñoz, considera que lo «razonable» sería «mantener que en los espacios protegidos haya zonas de exclusión en las que por razones técnicamente bien justificadas de fragilidad ambiental estén prohibidos los usos recreativos». «Para nosotros la opción más adecuada sería recuperar la definición original de las zonas de exclusión y grafiar en el PORN las zonas del Castell del Rei, Cala Castell y los caminos que dan acceso como zonas de uso limitado donde el uso recreativo es autorizable», añade. Por ese motivo el GOB anuncia que alegará contra la modificación del PORN.

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Menos crítica se muestra Terraferida que aún no ha decidido si alegará. Jaume Centes aplaude en líneas generales los cambios anunciados por el Govern, especialmente la creación de la ampliación de la protección en el Puig Roig (con la que el GOB también está de acuerdo). Respecto a la problemática de Ternelles, Centes dice que «el intercambio de cromos que en su día hicieron Jaume Font y los March ahora se intenta corregir y se consigue parcialmente».

Cabe recordar que el plan de Medi Ambient es poder autorizar el paso de hasta 20 personas al día de septiembre a febrero. Si el GOB y Terraferida aprecian la protección del Puig Roig para blindar la colonia de buitre leonado frente al impacto humano, esta medida ha despertado malestar en el seno de Units per Conservar que integra a montañeros y escaladores, entre otros. Robert Busquet califica la medida de «demencial» y defiende que «la normativa Natura 2000 ya bastaría, sin necesidad de perjudicar a la ciudadanía. Permitiría incluso temporalizaciones razonables si fuera necesario y rompería la tradición de beneficiar intereses denunciados durante años». Pone como ejemplo el Parque Natural de la Hoces del Río Riaza en Segovia, con miles de visitantes y 700 parejas de buitre «gestionado sin prohibiciones de acceso, incluso en la época de cría».

Pro Camins augura que el proceso será largo

Pro Camins Públics, que reivindica el paso público por el Camí de Ternelles, celebra la medida anunciada por el Govern aunque muestra cierto excepticismo. Joan Crespí dice que «por ahora todo está bastante conduso, seguro que la propiedad hará alegaciones y el Ajuntament cree que eliminará la servidumbre de su planeamiento antes de que los cambios entren en vigor».