Imagen de las pantallas para reducir el polvo de carbón. | Efe

7

La Autoritat Portuària de Balears (APB) ha convocado un concurso público para la explotación de un centro de almacenamiento y distribución de cemento en el arranque del dique de abrigo del puerto de Alcúdia. Se trataría de la segunda planta de almacenamiento y distribución de cemento mediante silos y un sistema de carga y descarga por tubería que entraría en funcionamiento en el puerto comercial.

A diferencia de la planta de almacenamiento y distribución que la Autoritat Portuària autorizó construir y explotar a la empresa Transulve en 2017, y que tuvo una firme oposición del GOB y del Salvem el Moll por su posible impacto ambiental, en este caso se reutilizarían unas instalaciones ya existentes y en desuso que ocupan una superficie 820 metros cuadrados.

Las condiciones del concurso se publicaron ayer en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y se pueden presentar solicitudes de participación durante un periodo máximo de 60 días naturales a contar a partir de hoy.

La tasa de ocupación, a mejorar por el licitador, asciende a 158.785,50 euros sin IVA y el tiempo máximo de explotación del negocio será de 18 años. Se exige además un tráfico mínimo al concesionario de 35.000 toneladas de cemento al año. «Este concurso pretende consolidar la relevancia que actualmente ostenta el puerto comercial de Alcúdia en la manipulación de graneles sólidos, mediante el desarrollo de una terminal logística en el propio recinto portuario que suponga un centro de recepción, almacenaje y distribución de cemento», dice la Autoritat Portuària.

Respecto a las instalaciones autorizadas en 2017 y que recibieron en 2019 licencia municipal, las obras ya están acabadas y en fase de pruebas de descarga, según informa la APB. El centro de almacenaje y distribución de Transpulve ocupa una superficie de 2.154 metros cuadrados y cuenta con tres silos de 18 metros cuadrados cada uno, según el proyecto autorizado por la APB.

En el año 2019 (último que consta en la memoria anual) desembarcaron en el Port d’Alcúdia 16.860 toneladas de cemento a granel. Desde el cierre de la fábrica de cemento de Lloseta hace ahora dos años, todo el cemento que se emplea en Mallorca llega de fuera a través de los puertos.

Cae en cambio desde 2020 la entrada de carbón en el puerto comercial como consecuencia del cambio de modelo energético que obligó al cierre de los grupos 1 y 2 de la central térmica de Es Murterar. La producción de Es Murterar está ahora bajo mínimos y se prevé su cierre definitivo antes de 2027.

El Ajuntament d’Alcúdia se enteró ayer por el BOE del concurso convocado por la Autoritat Portuària para la explotación de esta segunda planta de almacenaje y distribución. Respecto a la anterior, que obtuvo licencia municipal, el regidor de Urbanismo recordó que «utiliza un sistema neumático que evita la dispersión de partículas».