Aspecto que presenta actualmente el edificio. | Redacción Part Forana

8

Tras 17 años de espera, el edificio de Can Gual tendrá una utilidad. Eso sí, muy diferente a la que debía tener cuando empezó a levantarse en 2003. Entonces debía acoger un centro comercial y dos plantas de aparcamientos, además de otras dependencias. Sin embargo, la empresa promotora se declaró en quiebra y el proyecto quedó a medio ejecutar sin más resultado que una gris estructura convertida durante años en una «vergüenza» para todo el pueblo de Bunyola.

Después de que el Ayuntamiento de Bunyola de la localidad adquiriera la construcción, durante la pasada legislatura se reactivó el proyecto para darle otra finalidad y ahora ya cuenta con una partida presupuestaria de 494.000 para iniciar su ejecución.

Según fuentes del Consistorio presidido por el alcalde Andreu Bujosa (EOB), el nuevo uso que se dará a Can Gual no será de tipo comercial, aunque se mantendrá una de las dos plantas de aparcamiento. Concretamente la baja, con una capacidad para entre 80 y 90 vehículos. En resto de la superficie se habilitará para usos sociales. También se ubicará allí el nuevo PAC, el centro de día, aulas para ceder a asociaciones y dependencias municipales. Además, albergará un centro de interpretación de sa Comuna.

El inicio de las obras correspondientes a la primera fase del proyecto deberían haberse iniciado durante el pasado mandato, sin embargo el equipo de gobierno de entonces (conformado por los mismos partidos y prácticamente las mismas personas que el actual) se encontró con la ‘sorpresa’ de que el edificio no cumplía con las directrices urbanísticas del Consell de Mallorca en cuanto a superficie.

Negociación

Durante estos últimos años, el Ajuntament ha estado negociando con el Consell para que, finalmente, en 2019 autorizara la recuperación de Can Gual. El regidor de Hacienda, Miquel Pascual, sostiene que, pese a las dificultades sobrevenidas por la COVID, la idea es ejecutar la primera fase del proyecto, consistente en habilitar el espacio necesario para el nuevo PAC, dejar en condiciones la terraza superior y las laterales, además de poder hacer uso de la zona de aparcamiento.

Desde el Ajuntament, esperan que la segunda fase pueda ser una realidad con las ayudas del Govern, el Consell y el uso de los remanentes de tesorería.