Las obras de reforma de la depuradora de Porreres se iniciaron el pasado mes de junio tras años de reivindicaciones vecinales, y se prevé que estén finalizadas en el primer trimestre de 2021. | Joan Socies

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La reutilización de las aguas depuradas para la agricultura es una de las reivindicaciones históricas del sector que ahora parece estar más cerca. El Gobierno central ha aprobado el interés general al proyecto presentado por la Conselleria de Agricultura i Pesca que pretende crear una red de aguas regeneradas que interconnectará el Migjorn de Mallorca. Este incluirá a los municipios de Llucmajor, Campos, Ses Salines, Felanitx y Porreres, junto a la balsa de agua ya existente en el pla de Sant Jordi. En total se prevé abastecer de agua depurada a 1.600 explotaciones agrarias, según apuntan fuentes del Govern.

El proyecto impulsado por la Conselleria de Agricultura ha sido aceptado por el Gobierno central con la declaración de interés general y tiene el compromiso de ejecución presupuestaria. En este caso, la interconexión de aguas regeneradas en el Migjorn tendría un coste de 70 millones de euros, que en parte será financiado con fondos europeos incluidos en el programa Next Generation del plan de reconstrucción económica debido a la pandemia.

El proyecto se centra principalmente en el sistema de regadío de los municipios del Migjorn ya que son los que tienen más dificultades para el abastecimiento de agua. Parte de sus acuíferos se han secado o bien presentan gran cantidad de nitratos y salinización. Ello ha contribuido al abandono progresivo de las plantaciones agrícolas. De esta manera, se pretende un aprovechamiento del agua más sostenible y quitar presión en unos acuíferos ya mermados. La propuesta plantea una gran balsa en la zona de la Marina de Llucmajor interconectada con la de Palma que abastecerían otros municipios como Campos, Ses Salines, Felanitx y Porreres a través de una gran canalización.

A este proyecto centrado en el sureste de Mallorca, se deben añadir tres propuestas más de la misma índole para el resto de islas que sumarán un total de 90 millones de euros para el aprovechamiento de la regeneración de aguas en el campo.

En la actualidad, Balears cuenta con trece balsas de riego de aguas depuradas que permiten la irrigación de 3.600 hectáreas de las cuales 2.820 están en Mallorca. Con el proyecto, buena parte de las explotaciones agrícolas del Migjorn que actualmente no cuentan con fuentes de regadío garantizadas podrían abastecerse de líquido. Fuentes de la Conselleria de Agricultura y Pesca aseguran que el proyecto podría iniciarse el año que viene a través de la empresa pública Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias (SEIASA). Las mismas fuentes destacan también que promover la utilización de las aguas regeneradas al servicio de la agricultura era un compromiso de legislatura de la consellera Mae de la Concha que ahora «podrá hacerse realidad».

Precisamente Asaja ha planteado en diversas ocasiones la necesidad de la reutilización de aguas depuradas para incentivar la agricultura y poder rentabilizar las explotaciones agrarias ya existentes.