El dueño del bar Karma, Tom Riera, está preocupado por la situación. | Maria Nadal

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Algunos propietarios de bares y restaurantes de Manacor ya han empezado a movilizarse en contra de las medidas que han entrado en vigor después del confinamiento de la ciudad. Este sector no podrá recibir a sus clientes en el interior de los locales y las terrazas solo podrán estar al 50 por ciento de su capacidad.

El propietario del bar Karma, Tom Riera, aseguró que «si me cierran el interior del bar durante quince días, significará que no podré volver a abrir las puertas. Venimos de tres meses de confinamiento durante los que solo se generaron gastos». Por esta razón, Riera pidió «más explicaciones» por parte de las autoridades competentes porque «no entiendo que se cierre el interior de los establecimiento cuando extremamos las medidas sanitarias y no hay contagios en este tipo de establecimientos». En este sentido, Riera añadió que «tampoco entiendo que se permita hacer comida para llevar porque la gente se encerrará en viviendas privadas, que es dónde hay más contagios».

Está previsto que una representación de restauradores de Manacor se reúnen este jueves con el alcalde de Manacor, Miquel Oliver, quien aseguró ayer que entendía las quejas del sector. «En una situación normal, yo mismo iría a una manifestación de apoyo al sector, pero estamos en pandemia y no decido cuáles son las normas más adecuadas». Aún así, Oliver añadió que «trasladaré las quejas a la Conselleria de Salut» y aseguró que «desde el Ajuntament estudiaremos la posibilidad de crear nuevas líneas de ayuda para el sector porque somos conscientes de que la situación tendrá mucha afectación en la economía local y nos preocupa».

Desde Pimem Manacor también ven con preocupación la situación de la restauración de Manacor «que tendrá que cerrar a las 22 horas, suponiendo un duro golpe para el sector». Aún así, la Federació de Petites i Mitjanes Empreses apoya las medidas adoptadas por la Conselleria de Salut y el Ajuntament de Manacor y su presidente, Mateu Català, asegura que «son medidas que se deben tomar y desde la perspectiva empresarial se recuerda que se permite mantener las empresas abiertas, lo que da un balón de oxígeno a las empresas muy tocadas por los efectos de la pandemia». Además, Català añade que «los trabajadores que no son de Manacor tendrán un permiso de movilidad y los de la ciudad podrán seguir yendo a sus puestos de trabajo».

Mateu Català, presidente de Pimem en Manacor.