Imagen de Punta Ballena en Magaluf. | Michel's

57

Todavía no han abierto las fronteras. Reino Unido tiene previsto hacerlo a partir del próximo 8 de junio, mientras que España lo hará el 1 de julio. Sin embargo, algunas empresas que trabajan con el turismo británico en Magaluf (Mallorca) ya ofrecen económicos y atractivos paquetes vacacionales.

Cada año cerca de 20 millones de británicos eligen España para sus vacaciones, muchos de ellos eligen los meses de verano y la zona turística de Calvià. Todavía con la incógnita de cómo se presentará la temporada turística, que desde hace unos meses se da por muerta tras la crisis sanitaria del coronavirus, todos los motores se ponen en marcha para intentar reanudar la actividad turística.

En una búsqueda por Internet se pueden encontrar suculentos paquetes de 'todo incluido' para este verano. El destino de Magaluf es uno de los más ofertados para el mercado británico, que por alrededor de 100 euros la noche pueden disfrutar de una estancia en un hotel de la zona y la playa. Gastos a parte la fiesta fuera del establecimiento.

A la oferta de la estación se ofrece la posibilidad de sumar más experiencias, algunas ya muy populares en la calle de Punta Ballena. Pueden incluir una fiesta en barco o la entrada a discotecas, todavía con las puertas cerradas. Los locales de ocio nocturno tienen previsto abrir con un aforo limitado a partir de la fase 3, en la que todas las Baleares podrían entrar el próximo lunes 8 de junio.

A la incógnita sobre la llegada de turistas a Mallorca este verano se le suma que, a partir de este año, el Govern ha prohibido por decreto las ofertas de gran consumo de alcohol.

Decreto ley contra el turismo de borrachera y el balconing

La venta y consumo de bebidas estará aún más limitada en cuatro zonas turísticas de Mallorca e Ibiza -Magaluf en Calviá, Playa de Palma y S'Arenal en Palma y Llucmajor, y Sant Antoni de Pormany en Ibiza).

La norma prohíbe en estas zonas la publicidad referida al consumo de alcohol y las barras libres, las excursiones etílicas, las happy hours, los autodispensadores de alcohol de los hoteles, así como la venta de bebidas alcohólicas en tiendas entre las 21.30 y las 8.00 horas.

Los turistas que practiquen o permitan el balconing en cualquier hotel de Baleares podrán ser expulsados del establecimiento y se enfrentarán a multas de entre 6.001 a 60.000 euros.