El puerto deportivo cuenta actualmente con 745 amarres y su varadero ocupa 12.000 metros cuadrados. | Elena Ballestero

Alcudiamar ha decidido recortar en 2.000 m2 su proyecto de ampliación del varadero del puerto deportivo con el objetivo de reducir su impacto visual. Así se desprende del Estudio de impacto ambiental y proyecto de ampliación del varadero que salió ayer a exposición pública.

Si finalmente se autoriza la llamada alternativa 4, por la que Alcudiamar apuesta ahora, el puerto deportivo ganará 12.000 metros cuadrados al mar en lugar de los 14.000 inicialmente previstos. Se reduce además el dragado previsto, que pasaría de los 6.570 metros cúbicos iniciales a 184,44. Las obras durarán 16 meses y se invertirán casi 9 millones de euros.

Alegaciones

Ahora se abre un plazo de 30 días hábiles, a contar desde este martes, en el que las administraciones públicas afectadas y las personas interesadas pueden presentar las alegaciones que consideren oportunas.

Cabe recordar que desde 1988 Alcudiamar es la titular de la concesión administrativa para la construcción y explotación del puerto deportivo de Alcúdia, concesión que finalizaba inicialmente en 2018, pero que la Autoritat Portuària de Balears (APB) amplió hasta 2030 a cambio de la realización de una serie de mejoras e inversiones en las infraestructuras, entre otras la citada ampliación del varadero.

El puerto cuenta actualmente con 745 amarres de los que 563 son privados y 182 para embarcaciones en tránsito. Su varadero, que duplicará su superficie, ocupa actualmente 12.000 metros cuadrados. Ofrece servicios de estancia en tierra y de mantenimiento náutico y está dotado de travelift y grúas móviles. El puerto dispone además de una estación de servicio. Según las condiciones previstas en la prórroga de la concesión aprobada por al Autoritat Portuària, las obras de mejora y ampliación ya tendrían que estar ejecutadas pero el Govern solicitó que la ampliación del varadero fuera objeto de un procedimiento ordinario de evaluación ambiental (más estricto que el simplificado) que es el que ahora se presenta y que reduce la dimensión de la zona de varado. Alcudiamar inició en 2018 las obras de urbanización y edificación previstas con excepción de las que implican la ampliación del varadero para las que ha obtenido una prórroga de la administración, debido a la tramitación de la nueva evaluación de impacto.

«Lo que hacemos es seguir con la tramitación ambiental de acuerdo con los requerimientos que ha hecho Medi Ambient y siguiendo criterios técnicos», dijo este lunes Bartomeu Bestard, director general de Alcudiamar.

Cabe recordar que la plataforma Salvem el Moll, se ha opuesto hasta ahora a la ampliación.