Los ‘margers’ Llorenç López, Llorenç Busquets, Miquel Estarelles, Lluc Mir, Toni Mateu y Sebastià Vallori, que han reconstruido el talud ‘mirador’. | Elena Ballestero

6

Govern y Consell trabajan de la mano con el Gremi de Margers para crear una escuela profesional que permita formar especialistas en este oficio ancestral que utiliza la técnica de pedra en sec, declarada Patrimonio Inmaterial por la Unesco.

El director general de Formació Professional i Ensenyaments Artístics Superiors, Antoni Baos, confirma que una vez superada toda la tramitación, el Institut de Qualificacions Profesionals (IQPIB) está a la espera de que se forme el nuevo Gobierno central para que se publique en el BOE el acuerdo que permitirá lanzar (entre febrero y marzo de 2020) una convocatoria para que los margers obtengan el certificado de Cualificación profesional.

El certificado profesional abre la vía para establecer un currículum propio dentro de la Formación Profesional que se oferta en Baleares. La presidenta del Consell, Catalina Cladera, confirmó este miércoles que el Consell creará una escuela profesional de margers, si es posible dentro del año 2020.

Responde así a una reivindicación que se inició hace una década con la desaparición de la vieja Escola de Margers del Consell. Lluc Mir, presidente del Gremi, recuerda que «la escuela desapareció porque el SOIB promovió cursos que conducían a una titulación profesional que no existía en nuestro caso, de ahí que cuando formamos el gremio en 2016 el reconocimiento de la Cualificación profesional fuera nuestra primera lucha». El gremio cuenta hoy con 40 socios.

Pese al reconocimiento por parte de la Unesco, la normativa estatal impide actualmente que una carretera pueda construirse sobre taludes levantados sobre pedra en sec. Precisamente ayer Catalina Cladera y su equipo inauguraron el primer «mirador» de pedra en sec reconstruido con la técnica en el último siglo. Situado en la carretera de Lluc es el tercer talud más alto de Mallorca. Tiene 126 años y 9,10 metros de altura. Tras su hundimiento hace nueve meses, los margers presionaron al Consell para que el hormigón no sustituyera a la pedra en sec, pero la normativa estatal impide que tras la reconstrucción del tramo mantenga su uso. La carretera se ha desviado y se ha creado un mirador. Todo el proceso ha sido documentado y servirá para el estudio que la UIB realizará para el Consell, con la colaboración del gremio, para conseguir el cambio de la normativa estatal. «Se inicia el camino de recuperar la pedra en sec para la obra pública», dice Cladera.