Estos vertederos denunciados por GADMA no se forman de un día para otro, sino que la basura se va acumulando a lo largo de los meses, prinicipalmente en zonas poco accesibles y poco transitadas. | GADMA

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El camino de Son Vila, en el término municipal de Pollença, se ha convertido en un vertedero incontrolado en el que, desde hace años, se acumulan escombros de obra e incluso electrodomésticos, tirados en plena naturaleza. Es uno más de los puntos negros de suciedad que la entidad ecologista Gadma (Grup d’Amics en Defensa del Medi Ambient) ha denunciado en su campaña ‘Mallorca Bruta’, con la que exige a los ayuntamientos que tomen medidas más contundentes contra la lacra del incivismo.

El Camí de Son Vila está situado entre el Camí Vell de Campanet y el Puig de Son Vila, en un paraje natural. Durante varios kilómetros, a los lados del camino, se amontonan sacas con restos de materiales de obras, incluso pedazos de uralita, palés de madera y electrodomésticos. El presidente de la entidad ecologista, Bernat Fiol, señala que esta campaña pretende localizar estos vertederos usados impunemente durante años por los incívicos y que se sitúan en caminos rurales y lechos de torrentes, en ocasiones cerca de parajes naturales protegidos.

«Mallorca está llena de mierda por todo y esto no puede seguir así. Con esta campaña queremos llamar la atención sobre estos municipios en los que se han enquistado montañas de suciedad que nadie recoge y pedimos a los ayuntamientos que actúen de una vez; que destinen los recursos necesarios para limpiar estos residuos abandonados en plena naturaleza, y al mismo tiempo, que haya más vigilancia y multas para aquellos que no cumplen las normas y echan esta porquería en cualquier lado», señala Fiol, quien apunta que las fronteras entre términos municipales son los puntos más vulnerables que han localizado hasta ahora.

Además, el grupo ecologista llama a la colaboración ciudadana para que las personas que encuentren estos puntos negros le remitan fotos y ubicación. «Es necesario dar pasos hacia adelante, con sanciones y vigilancia, pero también limpiando para eliminar los vertederos, para que no se enquisten y sigan creciendo cada día», añade Bernat Fiol.