Desde el escenario se puede constatar la mezcla entre conservación y modernización. Se ha instalado climatización en la base de cada asiento y, a la vez, se han conservado elementos característicos del antiguo teatro como las columnas o la decoración de la base del anfiteatro. | Juanjo Roig

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Las obras de rehabilitación y reforma del Teatre Principal de Inca han entrado en su recta final y se prevé su apertura para el primer trimestre de 2020.

El proyecto diseñado por el equipo de arquitectos formado por Antoni Cànaves, Antoni Pons, Josep A. Reynés y Antoni Torrandell ha entrado en la fase de acabados y en los próximos dos meses podría estar finalizado el edificio original así como el anexo moderno que se ha construido para albergar otra sala más pequeña y otros servicios.

Estos días, los operarios realizan tareas de pintado y pulido de suelos a la espera de instalar las butacas y otros elementos que darán por finalizada la obra. En el exterior se está acabando la estructura metálica del edificio moderno que sujetará un enorme panel de acero inoxidable que simula el tradicional trenzado de piel del calzado.

El Teatre Principal dispondrá de la sala grande, con capacidad para 627 espectadores, y de una sala más pequeña que se está finalizando en el anexo más moderno. En este espacio se instalará un sistema de 154 asientos retráctiles y servirá para actos de pequeño formato o para uso de las entidades y asociaciones.

Teatre Inca

De esta forma finalizará un largo proceso que ha sufrido numerosos contratiempos como el primer retraso de su reforma en 2010, la paralización de las obras en 2015 o la localización de un pozo que obligó a modificar el proyecto. Las obras tienen un presupuesto de 5,5 millones de euros, con una partida ya incluida de 1,3 millones por las modificaciones estructurales que el equipo de arquitectos realizó tras encontrarse un pozo del siglo XVIII que ahora se conservará además de otros trabajos extra.

Organización

El alcalde de Inca, Virgilio Moreno, es el presidente de la Fundació Teatre Principal d’Inca, formada por representantes del Ajuntament, el Consell y el Govern. Moreno explica que «aunque las obras van al ritmo deseado, queremos tener los pies en la tierra y no andar con prisas. A todos nos hubiera gustado que se inaugurara por el Dijous Bo pero el plazo más realista para que los resultados de la obra y de la organización del teatro sean adecuados se enmarca en el primer trimestre de 2020. También hay que remarcar la buena sintonía política entre las tres partes que formamos la fundación. Esto nos permitirá agilizar las decisiones que vayamos a tomar», explica el alcalde.

La Fundació Teatre Principal d’Inca ha designado a un comité de expertos formado por gestores, artistas, autores y técnicos para que diseñe el modelo de gestión de esta infraestructura cultural. Antes de la inauguración se nombrará a un gerente para que coordine tanto la programación cultural como la actividad prevista en las dos salas.