Una veintena de tractores se han concentrado ante el Consolat de Mar en protesta por las Zonas de Protección de Aves previstas por el Govern Balear . | Jaume Morey

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Una veintena de tractores desfiló este viernes haciendo sonar sus cláxones ante el Consolat de Mar, sede de la Presidència del Govern, para protestar por la aprobación, este viernes mismo, de zonas de especial protección para las aves (ZEPA) en áreas agrarias.

La pequeña tractorada acompañó el registro de un escrito dirigido a la presidenta del Govern, Francina Armengol, y presentado por la asociación agraria Asaja a través de su gerente, Joan Simonet, para que se retire la declaración de nuevas ZEPA en áreas agrarias si no se consigue un consenso con los directamente afectados. El registro del escrito tuvo lugar en la sede de la Conselleria de Serveis Socials, vecina del Consolat de Mar.

Por su parte, los tractores no colapsaron el tráfico, pues no se detuvieron en su marcha. Llegaron al Consolat y, haciéndose notar acústicamente, pasaron de largo. Ralentizaron la circulación al ocupar un carril, pero no crearon mayores problemas.

Simonet explicó que «la Conselleria de Medi Ambient ha aprobado por sorpresa la declaración de nuevas ZEPA cuando desde hace dos años se ha generado una fuerte oposición por parte de entidades agrarias, cinegéticas y ayuntamientos. En su momento se entregaron multitud de alegaciones a las que no se ha dado respuesta. El conseller, Vicenç Vidal, tampoco ha expuesto la declaración de las ZEPA en el Consell Agrari para que las organizaciones pudiésemos opinar».

Tractorada en Palma en contra de las zonas ZEPA

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Las críticas de Asaja se centran en las nuevas ZEPA del Pla de Vilafranca, Pla des Blanquer (Maria de la Salut, Santa Margalida y Llubí) y sa Marina de Llucmajor, que son las que afectan a áreas agrarias, sumando 7.087 hectáreas: 1.732 en Vilafranca, 861 en es Blanquer y 4.493 en sa Marina de Llucmajor.

El gerente de Asaja indicó que «todo esto se ha hecho sin el consenso del sector. Estamos de acuerdo en que las ZEPA afecten áreas marinas o forestales, donde no hay actividad agraria, pero las que sí afectan al sector primario obligan a presentar una evaluación de repercusiones ambientales por cualquier cambio de cultivo o nueva instalación. La Unión Europea ya prevé ayudas para compensar las pérdidas provocadas por una declaración de ZEPA, pero nosotros queremos una agricultura en libertad en la que podamos cambiar un cultivo tradicional si ya no es viable. Si cambiamos cereales por viña o regadío, nos vemos obligados a más trámites burocráticos. Centenares de fincas se ven afectadas».

Simonet añadió que «las justificaciones técnicas para la declaración son insuficientes y se remontan a 2005, y de los planes de gestión no podemos fiarnos porque ya tenemos la experiencia de que Vidal puede escuchar, pero luego no hace ni caso. No descartamos la organización de mayores movilizaciones y la presentación de contenciosos».

Por su parte, la Conselleria insistió este viernes en que tareas ordinarias, rehabilitaciones y actuaciones de mantenimiento no requerirán de ningún informe en las ZEPA agrarias.

También señaló que se ha dado respuesta a todas las alegaciones y que las nuevas ZEPA se basan en los últimos avistamientos de aves en Balears.